Aquí comienza nuestra aventura irlandesa.
Cuando llegamos la noche anterior estaba lloviendo por lo que dejamos planeado por la noche varias visitas a museos para no tener que pasar mucho tiempo en la calle, ya que nos habían comentado que en verano había estado durante cien días lloviendo sin parar.
Nuestra sorpresa fue cuando al despertarnos lucía un espléndido sol, asi que decidimos cambiar de plan y salir a explorar la ciudad. Dublín no es una ciudad muy grande, a nuestro parecer es muy fácil de recorrer.
Se encuentra dividida por el río Liffey. Nuestro albergue se encontraba en el otro lado del río pero cerca de la estación central de autobuses.
Al existir esta separación existen distintos puentecitos que pasan de un lado a otro del río, pueden encontrarte los contruidos en 1500 hasta puente del milenio.
También cabe destacar que alrededor de algunas puentes existe como una plataformas en la que hay bancos e incluso algún puesto de café y comida donde puedes sentarte para observar el ritmo cotidiano dublinés.
Cuando pasamos al otro lado del río pudimos llegar hasta la puerta del Trinity Collage, dentro del cual se encuentra una biblioteca muy bonita y con ejemplares único de la literatura irlandesa. Además de una gran vida universitaria y un pub dentro de la universidad al lado del campo de rugby con mucha vida por la noches sobre todo de jueves a sábado en los meses de septiembre y octubre.
A su lado se encuentra el Banco de Irlanda. Siguiendo el camino del Trinity Collage nos encontramos con Grafton Street que es una de las calles más comerciales.Debido al buen tiempo nos compramos unas bocadillos y nos fuimos a comer y disfrutar de la tranquilidad de stephen garden.
Por la tarde nos dirigimos al Museo de Arte y luego vuelta al albergue.
Para la cena decidimos quedarnos un pub tipico irlandes algo alejado de la zona más turística y donde podríamos tener una buena cena y probar una pinta, para mezclarnos con la gente de allí y practicar nuestro inglés ya que los irlandeses siempre hablaran contigo.
Vivo en Valladiolid, y hace unos 18 años yo estube en irlanda,de viaje tambien, fuy por mi cuenta, y solo tenia billete hasta Londres, no se ingles, pero la hospitalidad de los irlandeses me hizo no estar solo, lo que mas me impresiono fue Belfast sobre todo porque soy fotografo y pude hacer un buen reportage, te recuerdo que por aquel entonces no se habian firmado los acuerdos de paz.Yo tambien estube en un sitio que se puede relacionar cin tu viaje, en la casa de Bobi Sans, que es el preso del IRA que murio en una huelga de habre y por la que esta inspirada la pelicula en el nombre del padre, sus padres me recibieron muy amablemente aunque yo no suscribo ninguna imiciatiba terrorista solo fue una esperiencia en la que pude sacar tambien unas fotografias a la familia con un cuadro de su hijo como martir de aquella causa, (otra muerte injustificable como todas las que ha generado ese conflicto) en fin que fue un viaje muy divertido y destacaria que lo que mas me valio fue el viajar solo y por libre.
Un abrazo.
El interior del país está constituido en su mayor parte por tierras bajas, interrumpidas sólo ocasionalmente por colinas, dedicadas a la agricultura u ocupadas por extensas zonas pantanosas y lagos. El oeste del país se caracteriza por sus montañas a lo largo del litoral, algunas de ellas de más de 1 000 metros de altura. Casi un tercio de la población vive en Dublín.