Hace veinte años, Albert Dock constituía uno de los enclaves más abandonados del país: sus almacenes se caían en pedazos y la orilla del río aparecía como un escenario miasmático. En la actualidad, este muelle renovado se ha convertido en el orgullo y la alegría de Liverpool, y resulta un paso obligado para los turistas. Los canales circundantes son navegables, y en sus almacenes de cinco pisos se han instalado bares, establecimientos comerciales y espléndidos museos, un símbolo asombroso de la esperanza que la urbe ha puesto en su recuperación. Los promotores de esta transformación contaban, desde luego, con un estupendo material de base para trabajar, pues el Albert Dock constituye el grupo más amplio de edificios protegidos oficialmente del Reino Unido.
Se construyó entre 1841 y 1848, y se erigía como uno de los primeros muelles acotados del planeta. Actualmente, la actividad naviera y comercial del pasado se recuerda en el aclamado Museo Marítimo de Merseyside. Las exposiciones, muy imaginativas, tratan temáticas como la emigración, el comercio de esclavos, la II Guerra Mundial y el trabajo de los astilleros. Cerca de la fachada marítima se halla la Tate Liverpool, que acoge la Colección Nacional de Arte Moderno y se cuenta como la galería de arte moderno y contemporáneo más importante del país a excepción de Londres. El museo dedicado a la historia de The Beatles necesitaría una cierta renovación, aunque recientemente la colección se ha visto enriquecida con la adición del famoso piano Steinway de John Lennon (con el que interpretaba Imagine), cortesía del comprador, George Michael, que ofreció en la puja un precio más alto que Robbie Williams y Noel y Liam Gallagher. En el otro extremo de Canning Dock se halla el Museo de la Vida Cotidiana de Liverpool con una sección dedicada a los artistas de Merseyside (con otra dosis de The Beatles), futbolistas, comercios y espectáculos televisivos.
El área norte de Albert Dock se conoce como Pier Head, nombre de un embarcadero de piedra, hoy desaparecido, edificado en la década de 1760. En la actualidad, ya no constituye el punto de partida de los buques de carga repletos de emigrantes que se dirigían a Nueva York, sino de los transbordadores que navegan entre Mersey y Birkenhead. El Pier Head está dominado por un triunvirato de importantes edificios que datan de los días de gloria: el Port of Liverpool, con su cúpula al estilo de la catedral de San Pablo de Londres (1907), el Cunard (1916), con su aspecto de palacio italiano, y el característico Royal Liver, coronado por las famosas aves Liver de cobre que adornan el escudo de la urbe, y que a través de los siglos ha pasado de ser un pobre esbozo estilizado de un águila con una flor de lis a representar a un cormorán con el pico lleno de algas.
Barrio de CavernEl turismo en Liverpool sería sensiblemente más diluido si The Beatles hubieran nacido en cualquier otro lugar. La meca de los beatlemaniacos es Mathew St, que podría rebautizarse perfectamente como Beatles St, y que supone el centro de las celebraciones de la Semana Beatles de agosto. El famoso Cavern Club estuvo ubicado en el sótano de un almacén victoriano de Mathew St desde 1957 hasta su demolición, en 1973. Todo parece indicar que los concejales subestimaron seriamente la longevidad del atractivo de The Beatles. Entre marzo de 1961 y agosto de 1963, el grupo actuó nada más y nada menos que 292 veces en el Cavern, lugar en el que por primera vez Brian Epstein vio a los chicos en acción. El reconstruido local se inauguró en 1984, y sus propietarios, Cavern City Tours, son los mismos que están planeando ofrecer un alojamiento temático Beatles, en el Hard Day's Night Hotel, en 2003. También se encargan del Magical Mystery Tours, una excursión de dos horas y media, que se inicia en Albert Dock y finaliza en Mathew St, pasando por las viviendas, escuelas y lugares de nacimiento de cada uno de los componentes de la banda, así como por puntos de referencia relevantes, como Penny Lane y Strawberry Fields.
Entre espectáculo y espectáculo en el Cavern, los integrantes del grupo solían tomarse unas pintas de cerveza en The Grapes, uno de los pocos lugares auténticos relacionados con The Beatles que permanecen en el barrio. Actualmente, un puñado de establecimientos prósperos como el Abbey Rd Oyster Bar, el Lennon Bar y el Lucy in the Sky Café se codean con el Cavern Pub, abastecido de recuerdos, que posee además una estatua del desgarbado John del período de Hamburgo. El punto más negativo podría estar representado por el desolado centro comercial Cavern Walks, así como por la controvertida estatua del escultor local John Dooley, erigida en 1974 para burla de todo el universo y que durante muchos años representó a sólo tres de los "cuatro muchachos que sacudieron el mundo". En 1976, se inauguró un club denominado Eric's en las inmediaciones del Cavern original. Eric's llegó a escribir su propia historia, acogiendo a una serie de talentos autóctonos, como Echo & the Bunnymen y Teardrop Explodes.
Galería de Arte WalkerBellísimos ojos castaños, una cabellera sensual y una sonrisa enigmática... No, no hablamos del George Harrison de 1965, sino de las bellezas prerrafaelitas que se muestran en la magnífica Galería de Arte Walker de Liverpool. Las principales golosinas para la vista son El sueño de Dante, de Rossetti; Lorenzo e Isabella, de Millais; y El despertar de la consciencia, de Holman Hunt. Entre los clásicos de la era victoriana cabe citar Perseo y Andrómeda, de Lord Leighton y ¿Cuándo viste a tu padre por última vez?, de W.F. Yeames. Contiene asimismo una importante colección de obras de arte italianas, flamencas e impresionistas y, entre los iconos más recientes, se halla el supercopiado Peter saliendo de la piscina de Nick, de Hockney. El Museo de Liverpool, en la puerta contigua, ofrece la dosis típica de arqueología e historia natural junto a un planetario.
Lime StreetInmortalizada en una canción tradicional muy célebre en el mundo sajón y popular entre el ambiente marinero, Maggie May, Lime St constituye una importante arteria viaria, una estación de tren y un antiguo barrio de prostitutas. Asomándose en la parte opuesta a la estación del siglo XIX se halla St George's Hall, una de las mayores construcciones de la ciudad. Data de 1854, y está considerado como uno de los edificios neoclásicos de mayor tamaño del mundo, pero sus espectaculares características son algo difíciles de apreciar a causa del incesante tráfico. Se trata de una especie de robusto templo griego por fuera, mientras que su interior, con su afamado suelo embaldosado y su gran vestíbulo abovedado, ofrece un cierto aire romano. Merece la pena dar una vuelta por este edificio para darse cuenta realmente de sus impresionantes dimensiones.
De vuelta a Lime St, el visitante se topa con dos de los establecimientos de restauración y hostelería más famosos de Liverpool. Haciendo honor a su nombre, el American Bar suponía una cita habitual entre las tropas estadounidenses durante la II Guerra Mundial. Un poco más lejos, el Vines constituye un soberbio ejemplo de palacio eduardiano. En sus inmediaciones se encuentra el famoso Adelphi Hotel, que durante un tiempo resultó el último grito en lujo para los pasajeros adinerados que debían pasar la noche en la urbe antes o después de atravesar el Atlántico.
Catedrales anglicana y metropolitanaHope St, en el extremo occidental del centro urbano, está dominada en lo alto de la colina por la catedral católica al Norte y su equivalente anglicana al Sur. Contemplando ambos edificios, resulta difícil creer que la moderna sede católica es once años más vieja que la tradicional estructura anglicana. La catedral metropolitana se diseñó para que sus dimensiones superaran a la basílica de San Pedro, pero la II Guerra Mundial y la decadencia de Liverpool tras el conflicto obligó a reconsiderar notablemente el proyecto. La iglesia redonda resultante es conocida como la tienda de indios de Paddy, una referencia a su corona de espinas y su forma de embudo. La construcción se completó en 1967, e incorpora la cripta diseñada por el arquitecto original del proyecto, sir Edwin Lutyens. Su sublime aspecto exterior recaba una unanimidad notable, pero las opiniones acerca de su moderno interior son más dispares.
Las obras de la neogótica y monolítica catedral anglicana, construida en piedra arenisca roja, se alargaron de 1902 a 1978, época en la que sólo San Pedro y las basílicas de Milán y Sevilla eran más extensas. El austero edificio resulta admirable, al igual que su campana central (la tercera más grande del mundo) y las vistas de Liverpool que se pueden contemplar desde lo alto de su torre de 101 m. Ocupo una gran parte de la vida del arquitecto sir Giles Gilbert Scott, quien trabajó en su construcción hasta su muerte, en 1960.
Este pueblo victoriano parece una cajita de chocolate. Port Sunlight fue creado por el filántropo William Hesketh Lever para alojar a los trabajadores de su fábrica de jabón en un entorno saludable y ajardinado. Construido de forma planificada, posee una colección poco menos que perfecta de arquitectura vernácula inglesa de estilo Arts & Crafts (excluyendo la extravagante antena parabólica y la abundante carpintería de aluminio con dobles vidrios). Además de pasear por las idílicas calles bordeadas por casas de falso estilo tudor, quedarse pasmado ante los parterres de flores y recordar que aún existe gente que vive allí realmente, su principal atractivo se centra en la maravillosa Galería de Arte de Lady Lever. Su valiosa colección de arte prerrafaelita compite con la cercana Galería de Arte Walker, y convierte a Merseyside en el principal filón de esta corriente artística. También se puede observar un interesante surtido de alfarería, obra de Josia Wedgwood, un ceramista del siglo XVIII. El Heritage Centre narra la historia que se esconde detrás de la creación de Port Sunlight. El pueblo se halla a 20 minutos en tren al sureste de Liverpool, a través del río Mersey y de la península de Wirral.
Speke HallEste maravilloso ejemplo de pabellón isabelino parcialmente cubierto de madera se encuentra a 10 km al sur de Liverpool. El edificio tudor, modelado en diagonal, data de los años 1490-1612, y presenta una serie de habitaciones primorosamente ornamentadas y revestidas de madera. La casa contiene numerosos agujeros para los sacerdotes, donde los compasivos propietarios del pabellón ocultaron a los sacerdotes católicos durante los siglos XVI y XVII, época poco favorable para esta confesión. Antiguamente, Speke Hall estaba rodeado por cientos de hectáreas de tierra, pero en la actualidad, sólo se conserva el paseo y un oasis de jardines meticulosamente cuidados. La granja-capilla se convirtió en el núcleo del cercano aeropuerto de Liverpool. Cuenta con un servicio de autobuses que se dirige de Lime St a Speke Hall, pero desde la parada se debe caminar casi un kilómetro y medio.
Las visitas a la casa de infancia de Paul McCartney, en el número 20 de Forthlin Rd, parten de Speke Hall, así como de Albert Dock. Esta modesta vivienda de protección oficial es, hoy en día, propiedad del estado, y se ha restaurado de forma evocadora para que ofrezca una apariencia propia de la década de 1950, al tiempo que se ha completado con un surtido de recuerdos relacionados con el cantante británico. El salón donde John y Paul escribieron algunas de sus primeras canciones, como Love me do y I saw her standing there resulta uno de los principales atractivos.
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