Las llanuras del norte de Alemania se extienden desde los Países Bajos hasta Polonia, rozando el sur de Dinamarca, zona que linda con los mares Báltico y del Norte. El cinturón central industrializado ciñe Bélgica y Luxemburgo hasta la punta occidental de la República Checa. Los ríos Rin y Meno, esenciales para la navegación por el interior, desarrollan las depresiones y gargantas que cortan las mesetas centrales. Hacia el Sur, el Danubio drena las montañas de Baviera desde la Selva Negra, cerca de las fronteras con Francia y Suiza, hasta Munich. La parte sur de los Alpes bávaros linda con Austria.
Una tierra tan densamente poblada e industrializada como Alemania no es un paraíso para los ecologistas; cerca de un tercio del territorio está intensamente cultivado y escasea la vida salvaje. El bosque Bávaro, en la parte suroriental, es la mayor zona montañosa de Europa y la Selva Negra cuenta con un imponente paisaje agreste. Entre la fauna forestal, se encuentran el jabalí, el ciervo y el zorro.
Las temperaturas en Alemania nunca llegan a ser demasiado extremas, aunque se evidencian diferencias notables entre las regiones. El clima más benigno se da entre mayo y octubre, con un verano cálido incluso en el norte. El otoño es una buena época para visitar el país, cuando los turistas se dispersan y los bosques se tornan dorados; es el momento para practicar cualquier actividad, sin los sofocos del verano. El invierno es húmedo, especialmente en el Sur, de modo que la nieve no permanece mucho tiempo, salvo en las cotas más elevadas.
Buscar en la Web más información sobre Alemania
Compara y encuentra el mejor precio: