En Finlandia está permitido pasear, practicar ciclismo, remar en canoa o incluso acampar en casi todas partes. El esquí nórdico es muy popular y existen recorridos de todas las dificultades. Aquellos que prefieran practicar el esquí alpino deberán dirigirse a Laponia o a estaciones como Koli, en el norte de Carelia, o Ruka, en Kuusamo.
La mejor época para disfrutar con el excursionismo o el senderismo comprende los meses de junio y septiembre (a partir de mayo en el Sur). Los agrestes senderos norteños están jalonados de refugios gratuitos. La mayoría de ellos ofrecen a los visitantes sus puertas abiertas, literas sencillas, servicios de cocina, leña seca e, incluso, teléfono. Al abandonar el refugio, debe dejarse tal y como se ha encontrado (reponer la leña utilizada y limpiarlo). Zonas como Ruunaa, en Carelia, o cualquiera de sus parques nacionales ofrecen recorridos sencillos. Los paisajes que predominan en rutas como Karhunkierros y el Lemmenjoki son espectaculares.
Se puede navegar tanto en el mar como en los lagos, pero la región ideal para efectuar este deporte, el archipiélago de Turku, presenta cierta dificultad. Durante el estío, los lugares más adecuados para practicar piragüismo se encuentran en los lagos o alrededor de los archipiélagos de Turunmaa y Aland. En cambio, Laponia y el norte de Carelia se han convertido en los escenarios idóneos para el descenso de aguas bravas.
HelsinkiLa capital finlandesa, centro cultural, financiero y económico del país, se extiende a través de sus verdes parques y canales, que junto a los fuertes vientos marinos, la bulliciosa plaza del mercado y sus numerosas cafeterías al aire libre hacen de Helsinki un lugar idóneo para visitar en verano. Sus edificios de escasa altura y su plaza bordeada de arquitectura decimonónica le confieren un aire íntimo propio de las pequeñas poblaciones. Construida en una península, la urbe está comunicada por transbordador con la isla de Suomenlinna, en el golfo de Finlandia, ideal para desfrutar de un día de picnic.
Helsinki alberga algunos de los museos más notables del país. El Ateneum es uno de los más relevantes y presenta los diferentes movimientos artísticos locales e internacionales que se han generado desde el siglo XIX. El Museo Nacional, también situado en el centro de la ciudad, posee vastas colecciones de objetos etnológicos sami y finougrios. En el techo de su sala principal se encuentran los frescos inspirados en el Kalevala. El Raitioliikennemuseo o Museo del Tranvía se halla en una antigua estación y repasa la historia de este transporte mediante la exhibición de los más variopintos artilugios y fotografías. El Museo de la Casa del Trabajador incorpora una muestra permanente sobre las condiciones de vida de la clase obrera entre 1909 y 1980. La iglesia de la Roca, esculpida en roca sólida, atrae a muchos visitantes; en su interior se celebran tanto conciertos como oficios religiosos. Al oeste del centro urbano, en la ciudad dormitorio de Espoo, puede visitarse el magnífico estudio de Gallén-Kallela, el famoso pintor finlandés.
Los transbordadores y lanchas a motor se dirigen de la capital a la isla de Suomenlinna, donde se puede pasear por las ruinas de su imponente fortaleza, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991, o visitar sus diversos museos. El Museo Ehrensvard, que muestra la historia de la fortaleza desde el esplendor hasta la decadencia de la dominación sueca, es uno de los más estimables. Una actividad curiosa se centra en la visita, iluminados con una antorcha, de los búnkers y cuevas que se encuentran en los laterales del fuerte.
Helsinki posee numerosos albergues económicos en el centro, aunque en la época estival también se puede pernoctar al aire libre en sacos de dormir. Su núcleo urbano dispone de numerosas hamburgueserías, establecimientos especializados en el kebab y grills, pero las cafeterías que se encuentran más al Sur o en torno a la plaza del mercado ofrecen refrigerios más sanos. En los teatros las representaciones se efectúan en finlandés, así que es probable que se prefieran la ópera y el ballet, actuaciones que no requieren la comprensión del idioma. Helsinki también cuenta con una amplia oferta de pubs y clubes para los más noctámbulos.
TurkuLa anterior capital de Finlandia, situada en la costa sur, es la urbe más antigua del país. Si bien los incendios han devastado sus tierras en diversas ocasiones a lo largo de los siglos, Turku sufrió su peor contratiempo en 1812, cuando se trasladó la capitalidad a Helsinki. Aún en la actualidad es una ciudad importante, con enclaves de gran interés. Luostarinmaki es la única zona de esta urbe construida en el siglo XVIII que se conserva, ya que la mayor parte de Turku se ha transformado a causa de la acción de las promotoras inmobiliarias. En verano los artesanos trabajan en el interior de antiguas casas de madera. Al norte se encuentra la catedral de Turku, del siglo XIII, considerada el santuario nacional de la iglesia evangélica-luterana de Finlandia. En su interior se ha emplazado un museo que abre a diario.
El castillo de Turku, construido en 1280, es el edificio histórico más destacado del país. Alberga un interesante museo, con muchas salas decoradas según los parámetros artísticos de una década o un siglo específicos.
AlandLa provincia de Aland, con bandera y cultura propias, comprende más de 6.400 islas. En ellas se hablan varios dialectos del sueco, mientras que escasean los habitantes que utilizan el finlandés. Este hermoso microcosmo insular resulta idóneo para practicar el ciclismo, acampar y alojarse en cabañas, así como para descubrir la singular cultura de los isleños, plasmada en las danzas tradicionales, los arreglos florales y el envolvente encanto de los pueblecitos.
El municipio más interesante es Sund, en el extremo oriental de Isla Principal, la más grande del archipiélago y donde se encuentra el impresionante castillo de Kastelholm. De importancia estratégica durante los siglos XVI y XVII, se desconoce su antigüedad exacta, pero ya aparecía mencionado en escritos de 1388. También en sus inmediaciones se halla el espléndido Museo de Jan Karlsgarden, emplazado al aire libre y uno de los mejores lugares de Finlandia para celebrar el solsticio de verano. Las ruinas de la fortaleza de Bomarsund son un monumento a los tiempos en que Aland, junto con el resto del país, estaba bajo el dominio ruso. La fortaleza principal, finalizada en 1842, tenía una capacidad de hasta 2.500 personas.
Hay servicios regulares de transbordador que conectan Aland con Suecia y con la parte continental de Finlandia y, para los interesados en desplazarse entre islas, los transbordadores son gratuitos. Sund se puede visitar en autobús o, preferentemente, en bicicleta.
RaumaLa antigua ciudad de Rauma resultó el primer lugar del país en ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (1991). La ciudad de madera más grande que se conserva en los países nórdicos no es un museo, sino un casco urbano rebosante de vitalidad, donde trabajan numerosos artesanos, cordoneros y orfebres en pequeños talleres, erigidos en su mayoría entre los siglos XVIII y XIX. Pueden visitarse interesantes casas-museo y una iglesia franciscana del siglo XV, un monasterio católico hasta que los reformistas luteranos ocuparon el lugar de los monjes en 1538.
La plaza del mercado es el núcleo de la antigua Rauma y en la actualidad se mantiene como un animado centro para el comercio. Está bordeada por diversos pystcaffe (cafeterías donde se consume de pie), idóneos para tomarse un refresco. El dialecto que se habla en Rauma difiere sobremanera del finlandés estándar. La ciudad se encuentra en la costa suroeste de Finlandia, a tan sólo unas cuatro horas de Helsinki en autobús.
El castillo de OlavinlinnaEl castillo de Olavinlinna es la principal atracción de la hermosa zona de lagos de Savonlinna. Se construyó en 1475 con el objetivo de proteger la frontera oriental del imperio sueco-finlandés. Su nombre se debe a Olaf, un santo católico noruego del siglo X. Los rusos ocuparon el castillo a principios del siglo XVIII y permanecieron en él cerca de doscientos años, añadiendo unas torres rojas y un edificio amarillo dentro de sus murallas. Dos pequeños museos presentan la historia del lugar junto a varios tesoros de la iglesia ortodoxa. No se permite adentrarse en el castillo sin guía, pero todos los días del año se programa cada hora una visita guiada. Está situado en la ciudad oriental de Savonlinna, accesible desde Helsinki por avión, tren y autobús. El puente flotante motorizado que facilita el acceso al castillo se eleva con el paso de las embarcaciones.
KristinestadLa idílica Kristinestad (fundada en 1649) es una ciudad que merece ser visitada en su totalidad y en la que todavía perviven antiguas costumbres. La calle más estrecha de la población, conocida como el callejón del fustigador de gatos, mide tan sólo 299 cm de ancho y es una de las vías más angostas de Finlandia. En la década de 1880, en un esfuerzo por refrenar la peste, la ciudad empleó a un cazador de gatos para matar a los felinos enfermos (de ahí el nombre de la calle). En el centro urbano se encuentra la iglesia de Ulrika Eleonora, construida en el siglo XVIII. Es un templo propiamente costero, con barcos votivos colgando del techo. El Museo Marítimo alberga una colección privada de artículos relacionados con el mar reunidos por un viejo capitán de barco. Kristinestad se encuentra en la costa occidental de Finlandia y se puede llegar a ella en autobús desde Pori, Vaasa y Tampere.
InariLa agradable población de Inari, a orillas del lago del mismo nombre, es el lugar idóneo para descubrir la cultura sami viva y una de las ciudades más interesantes del norte de Laponia. El Saamelaismuseo, museo al aire libre, muestra artesanía tradicional, cría de renos y pesca de los nativos finlandeses. Cerca del museo puede seguirse un sendero donde se marcan los 7 km de distancia que lo separan de la iglesia de Pielpajarven, construida en el siglo XVIII, y que cuenta con un refugio y una sauna en sus inmediaciones. Durante el verano, diversas embarcaciones se dirigen hacia la importante isla de Ukko, un antiguo centro de culto para los pescadores de Inari. Existe una granja de renos a 15 km del pueblo, pero esta especie abunda en toda la zona. Inari está situada a lo largo del Sendero Ártico, al este de Laponia.
Parque Nacional de LemmenjokiLemmenjoki es el parque nacional más grande de Finlandia y una de las mejores zonas de Laponia para practicar senderismo. El paisaje ártico provee al viajero de ríos aislados y vastos terrenos inhóspitos, donde es difícil encontrarse con alguien. Las empinadas pendientes del río de Lemmenjoki se convierten en un magnífico mirador, desde el cual se divisa la cascada de Ravadaskongas. También se puede ir andando desde un refugio cercano (existen varios gratuitos en el parque para pernoctar). La mayoría de las rutas senderistas se encuentran en una zona relativamente pequeña, entre los ríos Lemmenjoki y Vaskojoki. Para excursiones más complejas, será necesario proveerse del mapa topográfico 1:100.000, de venta en las librerías. Para llegar, se debe tomar uno de los autobuses de correo que parten de Inari o uno de los taxis fluviales que zarpan desde Kultala.
Parque Nacional de KolovesiEl magnífico Parque Nacional de Kolovesi fue creado en 1990 y comprende varias islas con pinares extraordinariamente bien conservados. Su paisaje está formado por cerros altos, acantilados rocosos y cuevas, y en sus rocas pueden descubrirse pinturas prehistóricas. En esta zona habitan las focas anilladas de Saimaa. Remar en barca es prácticamente el único modo para disfrutar del fantástico paisaje, puesto que todas las embarcaciones a motor están prohibidas en el parque. Un guía es un gasto inevitable si se quieren visitar las zonas más relevantes, pero puede compartirse el trayecto con otros viajeros. El Parque Nacional de Kolovesi se halla en Savo Oriental y su acceso puede efectuarse en autobús y transbordador desde Savonlinna.
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