El carácter temporal de la actividad turística en Córcega supone un elevado aumento de los precios durante la época estival. El alojamiento en una habitación doble correcta cuesta un mínimo de entre 30 y 40 euros en temporada alta, y aún más si el viaje se emprende en agosto o si se desea mayor comodidad. Para los presupuestos limitados, se plantea como solución alojarse en uno de los multitudinarios cámpings que se encuentran a lo largo de la isla. El precio medio por noche y persona alcanza los 5 euros, a añadir 2 euros por cada tienda y vehículo. Los albergues y refugios para excursionistas proponen dormitorios a 9-10,5 euros por noche.
Varios restaurantes ofrecen menús turísticos por unos 12 euros. La isla cuenta además con un número aceptable de establecimientos donde una excelente comida cuesta de 18 a 20 euros. Es preferible efectuar el viaje en los meses de junio o septiembre, o mejor aún en invierno; de esta forma, se rebajará el presupuesto de la estancia. El interior de la isla resulta mucho más económico que el litoral.
Las oficinas de cambio escasean en la isla. Sin embargo, diversas entidades bancarias proporcionan este servicio. Los cajeros automáticos se ubican en la franja litoral, a excepción de diversos enclaves. Se han habilitado escasos cajeros automáticos en las poblaciones de montaña. No obstante, es factible sacar dinero con tarjeta de crédito en las oficinas de correos. Los bancos, oficinas de cambio y correos, suelen aceptar los cheques de viaje.
En todo alojamiento turístico se descuenta una tasa de 15 a 60 céntimos de euro, que se incluye habitualmente en los precios ya marcados. La propina siempre es bienvenida, a diferencia del regateo.
Una mayoría abrumadora de visitantes elige el corazón del verano para viajar a Córcega. De hecho, la isla se halla superpoblada entre mediados de junio y finales de agosto, un período seguro en términos meteorológicos. Bañistas y buceadores podrán disfrutar de aguas con temperaturas máximas en agosto y septiembre. Sin embargo, los excursionistas encontrarán temperaturas más agradables los meses de mayo, junio y septiembre; cuando la afluencia de turistas es menor, los precios, moderados y la acogida, más cálida.
Se debe tener en cuenta que entre noviembre y marzo la mayoría de hoteles y restaurantes clausuran sus servicios y, en ocasiones, otorgan a Córcega la apariencia de una isla muerta.
Algunos senderos para la excursión resultan practicables durante todo el año. La primavera y el otoño se consideran las estaciones más propicias para las caminatas.
Además de las fiestas católicas tradicionales, la Asunción es celebrada con fervor en la isla. De hecho, el 15 de agosto coincide con el aniversario del nacimiento de Bonaparte.
Días festivos
Igualmente, la vida isleña está marcada por diversas ferias: Feria del Cerdo Corredor en Renno (febrero), Feria de la Aceituna en Santa Lucia de Tallano (a mediados de marzo), Feria de Productos Locales en Piedicroce (abril), Feria de Quesos en Venaco (mayo), Feria del Vino en Luri (julio), Feria del Olivo en Montenaggiore (julio) y, la más antigua, Feria de la Castaña en Bocognano (a mediados de diciembre).
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