Praga es una de las ciudades más antiguas y hermosas de Europa. También conocida como la Ciudad de los cien capiteles, la capital de la República Checa tiene grandiosas maravillas arquitectónicas que hacen de ella una de las ciudades más pintorescas de viejo continente. Ubicada a orillas del río Moldava, la ciudad cuenta con numerosos puentes que cruzan el río. El más famoso de ellos es el Karlsbrücke (o Puente Carlos), construido en el siglo XIV y embellecido más tarde con imágenes de santos.
En la orilla oriental del río se encuentra la ciudad antigua (Altstadt, siglo XIII) y la ciudad nueva (Neustadt), construida en el siglo XIX. En la ciudad antigua se pueden visitar edificios de gran valor artístico, como la catedral de Tyn (siglo XV), antiguo cuartel general de los seguidores del reformista eclesiástico Juan Huss antes de ser derrotados por los católicos en 1620. Cerca de esta iglesia se encuentra el antiguo Ayuntamiento, un edificio del siglo XIV que fue sede del gobierno municipal durante varios siglos y que cuenta con un reloj astronómico que atrae en torno a sí a los miles de turistas que visitan la ciudad cada año. Otra reliquia arquitectónica de la ciudad es su Universidad, edificio de gran belleza donde estudió el famoso escritor checo Franz Kafka. La ciudad nueva, en principio una zona industrial y comercial, cuenta con muchos edificios públicos, museos y bancos. Sobre todos ellos destaca la Plaza de Wenceslao, escenario de celebraciones y manifestaciones políticas. En la parte occidental del río se ubica la conocida como ciudad menor, donde se levantan varios palacios barrocos. Sobre la ciudad menor se encuentra el castillo Hradany, antigua residencia de los reyes de Bohemia y residencia del actual presidente de la República Checa. A su lado se sitúa la catedral de San Vito, de estilo gótico, que alberga las tumbas de muchos de los reyes bohemios.Praga es una ciudad en la que ir de compras ofrece un importante desafío para el visitante. El cristal de Bohemia es uno de los principales artículos que se pueden encontrar en la capital. Aunque no es tan barato como antaño, es posible comprar objetos de este material por un precio bastante asequible. El cristal de Bohemia es utilizado en la realización de artículos tales como vajillas, ceniceros, jarrones o lámparas, todos ellos con un sello característico donde debe aparecer su contenido en plomo y su procedencia.
Otro producto tradicional de Praga son las Piedras Granates, con las que se pueden confeccionar bonitos collares y anillos, y que deberán ir acompañadas de un certificado del fabricante o vendedor. Y para los coleccionistas de antigüedades, en Praga se pueden comprar bellísimas piezas tales como muebles, objetos litúrgicos y máquinas de diversa índole (cámaras fotográficas, de coser, gramófonos, etc.). Las zonas donde se concentran mayor número de comercios de antigüedades son las calles de Maiselova y Vinohradska, así como los alrededores de la Plaza de la Ciudad Vieja.Buscar en la Web más información sobre Praga
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