Introducción
La grandiosa Viena era la joya de la dinastía conquistadora de los Habsburgo. En el centro de la ciudad se alinean edificios monumentales, museos de categoría mundial rebosan con tesoros, sementales blancos se pavonean trotando en salas revestidas de espejos, y famosas orquestas y coros de niños angélicos actúan en magníficas salas de conciertos.