Historia
Antes de que Cristóbal Colón iniciara su viaje al Nuevo Mundo, el valle de Mexico era un centro comercial lleno de vitalidad. La zona central del altiplano mexicano había estado habitada desde hacía 20.000 años por pueblos asentados a las orillas de fertiles lagos. La comunicación se realizaba mediante canales y parcelas llamadas chinampas, algunas de las cuales aún subsisten en
Xochimilco, al sur de la ciudad. A principios del año 1500, Tenochtitlan era la capital del imperio militar, extendido desde Texas hasta Honduras. La corona española -representada por Hernán Cortes- conquistó al pueblo azteca en 1521. En 1810 Mexico comenzó su lucha por la independencia , a la cual accedió en 1821. Actualmente la ciudad de Mexico, capital nacional, es considerada el principal eje económico y de progreso de la República Mexicana, con sus construcciones históricas, tales como el
Zócalo Plaza de la Constitución, a un lado del mayor centro ceremonial de Tenochtitlan. Hoy aún reúne los símbolos nacionales del poder, además de ser un sitio de referencia tanto para las protestas como para las fiestas populares. En este sector tambien se ubica la
Catedral Metropolitana, reflejo de la arquitectura de la Nueva España con su fachada barroca y neoclásica, cinco naves y una colección importante de celebres pinturas. A su lado, desde la creación misma del Virreinato, se localiza el
Palacio Nacional, asiento del poder civil con sus patios y corredores cubiertos por los murales de Diego Rivera. El artista logró una verdadera recreación iconográfica de la vida nacional mexicana. Cercano al centro, en el bosque de Chapultepec, se halla el castillo con su impactante Alcázar. El Castillo de Chapultepec se construyó sobre el Palacio de Axayácatl. Antes de convertirse en el Palacio Imperial de Maximiliano de Habsburgo durante la intervención francesa, Hernán Cortes lo había transformado en la residencia del virrey. A medio kilómetro al norte del centro, se ubica Tlaltelolco, alguna vez el mercado principal de los aztecas y el más grande de America. Ahí se encuentra ahora la Plaza de las Tres Culturas, llamada así por la convergencia arquitectónica del pasado prehispánico, la iglesia del virreinato y la modernidad de sus condominios habitacionales. Otra joya del centro histórico es el
Museo del Templo Mayor, el principal hallazgo arqueológico de los últimos tiempos. Este monumento fue construido en forma de una pirámide doble dedicada a los dioses Tláloc (de la lluvia y el agua) y Huitzilopochtli (de la guerra). De allí se desenterraron pequeñas piezas antiguas y una Coyolxauhqui (Diosa de la Fertilidad) tallada en piedra. Al sur de la ciudad está
Xochimilco que, rodeado de manantiales y canales, parece detener el paso del tiempo.