Lugares de interés
EL ALBAYZÍN
Es el barrio más antiguo de la ciudad granadina, sede de la primera fortaleza árabe y caracterizado por la encrucijada de calles, todas ellas estrechas, típicas de la epoca musulmana en que fue levantado. Peculiares tambien son las casas moriscas, llamadas "cármenes" y que se caracterizan por su patio central, bellamente decorado con flores. El paseo por este barrio puede comenzarse en la
Plaza del Triunfo, donde se encuentra la Puerta de Elvira, una de las entradas a la fortificación. A partir de ahí, subimos por la cuesta de la Alhacaba, donde podemos ver restos de las
Murallas del Alabayzín y las
Puertas de las Murallas. Al lado de estas murallas se hallan monumentos como el
Palacio de Dar-al-Horra, el Convento de Santa Isabel la Real y ya en la Plaza de San Miguel, el mirador del mismo nombre, desde el que se divisa la parte baja de la ciudad.
Al final de esta cuesta llegamos a Plaza Larga que sigue conservando, tal y como ocurría en la epoca musulmana, su función de mercado. Siguiendo por el callejón de San Cecilio llegamos al
Mirador de San Nicolás, desde el que se observa el conjunto monumental de la
Alhambra y los más bellos amaneceres. Cercano a este punto está la
Iglesia de Nuestro Salvador, construida sobre una antigua mezquita árabe.
En la parte alta de este barrio está la Cuesta del Chapiz, calle que lo separa del barrio del
Sacromonte y donde encontramos la
Casa del Chapiz. Al final de esta vía se sitúa la
Fuente del Avellano (que en realidad son tres). Junto a este marco está el
Paseo de los Tristes, donde puedes detenerte para tomar unas tapas en las terrazas de los bares, sobre todo en verano. Siguiendo en dirección a Plaza Nueva por la Carrera del Darro, que bordea el río del mismo nombre y limita con el recinto de la Alhambra, se pueden ver edificios como la
Casa Castril, actualmente sede del
Museo Arqueológico y Etnológico o
El Bañuelo (baños árabes).
Una vez en Plaza Nueva tenemos la opción de tomar la calle Elvira que nos llevaría a la Plaza del Triunfo, punto de partida de este recorrido. En esta calle hay un gran ambiente y movimiento comercial, sobre todo tiendas de anticuarios, cerámicas típicas de Granada, etc. Pero además, destaca porque está rodeada de callejones en los que hay numerosas teterías de estilo morisco en las que puedes degustar una gran variedad de tes y pastas mientras descansas del paseo.
EL SACROMONTE
Situado en la parte noroeste de Granada, en una colina que se encuentra frente a la
Alhambra, por encima del
Albayzín y del que está separado por la Cuesta del Chapiz, el
Sacromonte es uno de los barrios más populares de la ciudad. Su nacimiento se remonta a la epoca árabe, de ahí que todavía podamos ver la mezcla de las dos culturas que lo habitaron, la morisca y la gitana.
Es el barrio más internacional de cuantos tiene Granada, y el más visitado por los turistas debido a la peculiaridad que presenta, ya que sus viviendas son autenticas cuevas; es decir, son casas excavadas en la ladera del monte, con fachadas encaladas y bellamente adornadas con flores. Actualmente estos espacios han sido habilitados como lugares públicos, sobre todo tablaos flamencos, donde podrás deleitarte con los cantes y bailes típicos. Hablamos, pues, de la Zambra, de la que ya en epoca árabe había referencias a ella como una fiesta que duraba toda la noche y donde predominaban el cante y el baile y que la raza gitana ha conservado para traerla a nuestros días. El espectáculo que ofrecen estas cuevas del Sacromonte (las cuales llevan nombre propio como la Faraona, María la Canastera, Manolo Amaya, etc.) guarda la autenticidad y el color de lo autóctono y por eso son el lugar más visitado por las gentes llegadas a la ciudad.
Llama verdaderamente la atención ver este barrio en la
Semana Santa, cuando la madrugada del Jueves Santo el Cristo del Consuelo (imagen de cuatro clavos obra del escultor Risueño) asciende por las veredas, junto a las cuevas de los gitanos, y en el silencio de la noche se escuchan los desgarradores cantos de las saetas y se iluminan las calles con hogueras y bengalas.
Partiendo de la Cuesta del Chapiz iniciamos la subida al Sacromonte. A lo largo de este camino se extendía un Vía Crucis del siglo XVII y del que actualmente se conservan cuatro cruces. Su punto final es la
Abadía del Sacromonte, fundada por el Arzobispo Don Pedro de Castro en el siglo XVII y que en su interior conserva un museo en el que se pueden ver, entre otras cosas, libros árabes de Averroes y Maimónides.
EL CENTRO HISTÓRICO
Si nos situamos en Plaza Nueva, centro urbano de la ciudad, ya empezamos a observar monumentos como la
Real Chancillería y la
Iglesia de San Gil y Santa Ana. Tomando como punto de partida esta plaza, los recorridos que se pueden hacer son diversos.
La primera de las alternativas pasa por descender la
Calle Reyes Católicos, donde hay una estatua que recuerda la firma del acuerdo entre Colón y la Reina Isabel de Castilla. Atravesando la Gran Vía llegamos a la calle Zacatín, que alberga edificios como la
Catedral de Santa María de la Encarnación, la
Capilla Real, el
Palacio de la Madraza y el
Corral del Carbón. A la izquierda de esta vía está la
Alcaicería, zona que se caracteriza por las callejuelas estrechas, adornadas con arcos en las aceras y grandes ventanales en las fachadas de las casas. En la epoca musulmana este área fue un mercado de sedas y actualmente sigue siendo una importante zona comercial en la que se encuentra, sobre todo, artesanía granadina.
Si continuamos bajando por la calle Zacatín llegaremos a la
Plaza de Bib-Rambla, que concentra la mayor parte de las floristerías de la ciudad. Muy cerca está la Plaza de las Pasiegas, desde la que se puede admirar la grandeza y seriedad de la fachada de la Catedral. A continuación, giraremos a la derecha para continuar el recorrido por la calle de San Jerónimo y llegar a la Plaza de la
Universidad. Aquí encontramos edificios como la Facultad de Derecho y la
Iglesia de San Justo y San Pastor. Al final de esta vía llegamos a San Juan de Dios, donde se puede ver el
Monasterio-Iglesia de San Jerónimo, el el
Hospital San Juan de Dios y el
Iglesia de San Juan de Dios.
Una vez en la calle San Juan de Dios podemos girar a la izquierda por Gran Capitán y Emperatriz Eugenia, hasta llegar a la calle Arabial donde se sitúan los grandes centros comerciales de Granada y la
Huerta de San Vicente, lugar en el que se encuentra la
Casa-Museo Federico García Lorca que fue la residencia de verano de este poeta. Otra opción es dirigirnos hacia la derecha y llegar a la Avenida de la Constitución, donde encontramos los bellísimos
Jardines del Triunfo, con una bonita fuente, al lado de los cuales se halla el
Hospital Real.
La otra alternativa planteada partiendo de Plaza Nueva es la que nos lleva desde esta a la Puerta Real por la calle Reyes Católicos. De esta forma llegaremos a la Fuente de las Batallas y siguiendo por la Acera del Darro nos encontraremos con la
Basílica de Nuestra Señora de las Angustias, patrona de Granada. Al lado está la Carrera del Genil y al final de esta vía tenemos dos posibilidades; si giramos a la izquierda veremos los Paseos del Salón y de la Bomba, que llegan hasta el
Realejo siguiendo el curso del río Genil. Por el contrario, si torcemos a la derecha, cruzando el río Genil por el puente, accederemos al Paseo del Violón, donde se sitúa el
Palacio de Congresos y Exposiciones, la
Ermita de San Sebastián y el
Alcázar Genil. Al final de este Paseo y en dirección a la Costa Tropical, podemos visitar el
Parque de las Ciencias.
EL REALEJO, LA ALHAMBRA Y EL GENERALIFE
La persona que visita la ciudad de Granada no puede irse sin antes haber visitado el conjunto monumental de la
Alhambra y pasear por los bellos jardines del
Generalife. Esta fortaleza fue mandada construir por Mohamed I en el año 1238 sobre la colina llamada Sabika, a los pies de Sierra Nevada, recibiendo entonces el nombre de castillo rojo por la tierra con la que fue construido, que le daba esa tonalidad bermeja. Durante años posteriores, esta fortaleza continuó siendo ampliada por los sucesores de este rey árabe, sirviendo durante dos siglos y medio como aposento de los monarcas nazaritas.
Se accede a este recinto a traves de la Puerta de las Granadas, quedando a la derecha de esta las
Torres Bermejas y a la izquierda la
Alcazaba de la Alhambra. Tras pasar por la Puerta de la Justicia, la cual se abre en una de las torres y presenta una mano esculpida en el mármol como símbolo de los cinco mandamientos del Corán, llegamos al Jardín de los Adarves, que conduce a la Alcazaba, a traves de la Torre de la Pólvora. La Alcazaba servía como residencia militar y en ella se pueden ver un patio central (Plaza de Armas), un baño musulmán, viviendas, caballerizas y las mazamorras. Además, se observan tambien las murallas y torres que lo protegían, entre ellas la del Homenaje, torre desde la que se divisan los barrios del
Albayzín y del
Sacromonte.
Desde la Plaza de las Armas pasamos a lo que es el palacio en sí, constituido por varias estancias: la
Palacio del Mexuar, lugar de audiencias, y la Sala del Trono (
Palacio de Comares) que es la construcción principal y donde el soberano tomaba las decisiones más importantes como jefe de los ejercitos. Esta sala se abre al Patio de los Arrayanes, que se caracteriza por una enorme alberca en su parte central que comunica con el famoso
Patio de los Leones, presidido por una gran fuente central formada por doce leones de mármol. Alrededor de este patio se encuentran lo que eran las salas privadas de los reyes, incluido el haren: la Sala de los Mocárabes, la Sala de los Reyes, la
Sala de los Abencerrajes y la
Sala de dos Hermanas. Todas ellas constituyen lo que se conoce como el
Palacio de los Leones, que servía como residencia real.
Dentro del recinto de la Alhambra se pueden ver otros edificios como el
Palacio de Carlos V, la
Iglesia de Santa María y el
Parador Nacional San Francisco, y a traves de sus jardines llegar al Generalife, aunque primero disfrutaremos del Paseo de las Adelfas, lleno de surtidores y zonas ajardinadas, el Palacio en sí, el Patio de la Sultana y un mirador desde el que se puede ver la silla del moro.
Los alrededores de la Alhambra tampoco desmerecen y podemos dar un agradable paseo atravesando el bosque, bordeando las Puertas de Bib-Rambla y de las Granadas para llegar a la Cuesta de Gomerez, en la que existen numerosos establecimientos de artesanía, guitarras y orfebrería. Si continuamos por la carretera de Santa Catalina y la calle Cocheras llegaremos al Campo del Príncipe, núcleo del barrio del
Realejo (El), que fue la judería de la ciudad y que se caracteriza por las casas encaladas, llamadas cármenes, y por unas calles estrechas y misteriosas.