Restaurantes y bares
¿Que se puede decir de una ciudad que, según las estadísticas, tiene el mayor número de bares por habitante y kilómetro cuadrado? Mucho, desde luego. Granada es una ciudad volcada al turismo y ha sabido ofrecer la máxima variedad de ambientes posibles, desde restaurantes para gente VIP y carteras abultadas hasta el castizo bar de tapas donde sólo se come jamón, se bebe vino y se escucha flamenco. Desde recintos con decorados increíblemente extravagantes hasta los más clásicos e, incluso, los hay cuya decoración no ha cambiado desde hace muchísimo tiempo y siguen funcionando tan bien como siempre.
Granada es y será una ciudad de contrastes. Su esplendoroso pasado, sus, literalmente, miles de monumentos así lo atestiguan y su brillante futuro son emblematico de este. La Universidad de Granada es, en este sentido, el gran motor del desarrollo humano, tecnico y cultural de la ciudad que se funden, dando lugar a las más variopintas y positivas combinaciones que puedas imaginar. En este sentido, esta extraña y enriquecedora mezcolanza se refleja de alguna manera en los propios bares y restaurantes de la ciudad.
Esta villa tiene muchas maneras de disfrutarla, tantas como personas viven en ella o la visitan. Quizá un clásico entre los clásicos del ambiente "granaíno" sea el tapeo. El hecho de que te tomes tu copa y el dueño del bar te ponga GRATIS un aperitivo dice mucho de la ciudad. Hasta tal punto está tan arraigada esta costumbre que los bares suelen competir en la cantidad y calidad de las tapas y todo ello, evidentemente, redunda en beneficio de los clientes, claro. Tal es así, que es normal que la gente salga a tomar sus copas y cenen sólo con las tapas que les ponen. Todo un lujo para un cuerpo y una mente hedonista que, además, te permitirá mantener un contacto directo con la cocina tradicional casera. Adobos de cazón, carne en salsa, berenjenas rebozadas, boquerones en vinagre... pueden ser algunos de los aperitivos que puedes degustar.
Nada mejor que unos recorridos orientativos por los lugares más destacados en donde comer y beber, siempre intentando aprovechar el tiempo de tu estancia en la ciudad al máximo. Empezaríamos relativamente tarde, a eso de las 12:00. Aquí se suele almorzar en torno a las 14h, tomándonos unos vinitos en la
Antigua Bodega Castañeda y, entre unas tapas, iríamos planificando una ruta para visitar el hermoso barrio del
Albayzín (El), nombrado patrimonio de la humanidad por la Unesco. A eso de las 13:00 tenemos dos opciones, ir hacia el asador
El Rincón de San Juan de Dios para tomarnos unos excelentes churrascos del norte de España, o acercarnos al restaurante
Sibari, ubicado bajo la
Alhambra. Lo más tradicional en este local, y tambien en Granada, es la tortilla sacromonte y las habas con jamón. Otras especialidades gastronómicas pasarían por la pipirrana, una especie de ensalada de tomate y pepino, las migas, el plato alpujarreño... En realidad, la cocina granadina ha conservado muchas costumbres culinarias árabes, como el magistral uso de las especias. A buen seguro que durante tu estancia en la ciudad no te mantendrás mal alimentado.
Una vez que hayas almorzado y para hacer mejor la digestión, la
Calle Elvira te ofrece una amplia variedad de teterías típicas árabes. Una de ellas es
Alfaguara que tiene tes, infusiones, pasteles exóticos, zumos naturales y batidos especiales (un breve ejemplo de su carta sería te pakistaní o batido Granada con frutos secos, miel, canela y yogurt). Estos recintos son perfectos para hablar tranquilamente a la luz de las velas que, por cierto, se encuentran en un candelabro hecho de cerámica granadina.
A media tarde podríamos disfrutar de un paseo por la Alhambra o el Albayzín y a eso de las 20:00 tomarnos unas cañas de cerveza con su correspondiente tapa en
La Antigualla para despues encaminarnos hacia el restaurante marroquí,
Arrayanes que, con sus platos árabes y su repostería tradicional, seguro harán las delicias de los paladares más exquisitos. La jornada podría terminar disfrutando de unas copas en la calle de ocio más popular de Granada, Pedro Antonio de Alarcón, lugar donde se concentran la mayoría de los pubs de la ciudad. Esta zona congrega a un público joven y con ganas de pasarlo bien. Infinidad de bares de copas se reparten por las vías aledañas a esta y por alguna más principal, como la
Calle San Juan de Dios o Gran Capitán.