Historia
Según unos estudios paleolíticos que comenzaron a llevarse a cabo en Granada en el año 1916, se ha podido determinar que ya en aquel tiempo la provincia contaba con pobladores que habitaban estas tierras, como así lo muestra la presencia de objetos relacionados con las Eras Paleolítica, Mesolítica y Neolítica que pueden verse en el
Museo Arqueológico y Etnológico.
Se ha constatado que desde el siglo VII antes de Cristo ya se contaba con la presencia de colonos fenicios, cartagineses y griegos en la costa granadina, los cuales tenían contactos con los colonos del interior, aunque lo realmente cierto es que los primeros que habitaron Granada fueron los hebreos, según un texto del siglo V antes de Cristo en el que tambien se indica que esta ciudad era conocida como Elybirge.
El proceso de romanización de la zona sur de España, llamada Betica, se lleva a cabo muy pronto viendose incrementada y completada en los siglos III y IV de nuestra era. Es entonces cuando entra bajo dominio romano y la ciudad pasa a llamarse Ilíberis, aunque no se conoce con seguridad la ubicación de esta población. Posteriormente la ciudad es ocupada por los visigodos, aunque conservando el poder que tenía, tanto en el ámbito religioso como en el civil y militar.
Se sabe poco de la comunidad judía que se asentó en Granada, conocida como Gárnata, pero se piensa que debió ser importante, puesto que numerosos cánones del Concilio de Elvira, ya en el siglo IV, hacen referencia a ella. Además, con el apoyo de esta población hebrea se logrará derribar a la monarquía visigoda y facilitar la entrada de los invasores árabes en el año 711, pasando a llamarse la ciudad Ilbira. De esta epoca se conservan monumentos como la torre de la Mezquita de los Morabitos (en la Iglesia de San Jose) y las
Torres Bermejas.
En el año 1010 se destruye la ciudad, debido a las numerosas luchas internas entre los diversos grupos etnicos y culturales, hasta que en el año 1013 Granada, con la llegada de la dinastía de los ziríes de Africa, se constituye en un reino independiente. De esta epoca quedan construcciones como los restos de las
Murallas del Albayzín, que constituían una fortificación levantada sobre otra anterior alcazaba situada en la colina del Albayzín, así como las
Puertas de las Murallas.
A partir del año 1238, con la llegada de la dinastía Nazarí, la ciudad se convierte en la capital de un reino de taifas, experimentando un gran auge y un esplendor excepcional. El primer rey nazarí fue Alhamar, el cual llega a buenos acuerdos con Fernando III y será durante este periodo cuando Granada se extenderá bajo la colina de la Alhambra y del Albayzín. En esta epoca se construyen el Palacio de la
Alhambra, el
Palacio de la Madraza y otros edificios de función civil.
Hasta el año 1492 la ciudad de Granada fue símbolo de riqueza económica y cultural, pero las luchas internas debilitaron el reino hasta caer en manos de los Reyes Católicos. Inicialmente, los habitantes árabes conservaron sus costumbres, hasta que en el año 1499 el cardenal Cisneros obligó a todos los musulmanes a bautizarse y más tarde les prohibe el uso de sus ropas, sus costumbres e incluso su lengua y además les pone grandes impuestos. Durante este periodo de conversión al cristianismo se destruyen algunas mezquitas o son transformadas en conventos, iglesias y edificios civiles, como es el caso de monumentos como la Iglesia de San Miguel Bajo, la
Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Jose. En el año 1568, debido a la opresión que sufrían, los musulmanes se rebelan y acaban refugiándose en las Alpujarras, hasta que en el siglo XVII y tras su derrota en la Batalla de las Alpujarras, se consigue expulsarlos totalmente de la ciudad.
En la actualidad, Granada es un lugar en continua expansión, lo que hace que modernos edificios convivan con casas llenas de historia que, en numerosas ocasiones, han de pasar por elaborados trabajos de restauración. Hoy en día es una de las ciudades de España con mayor índice de visitas turísticas y es que, entre sus encantos no sólo está el aspecto monumental, sino un ambiente juvenil, propiciado por la Universidad, áreas de marcha intensa, la playa a menos de una hora en coche, la estación de esquí de Sierra Nevada a poco más de 35 kilómetros y un aliciente especial, las tapas gratuitas con las que los bares acompañan las consumiciones.