Lugares de interés
Recorrido Medieval En la Zaragoza medieval hay un antes y un despues de 1118, fecha en la que Alfonso I, rey de Aragón, reconquista la ciudad para los cristianos. El antes se llama Saraqusta (tambien conocida como Medina Albayda), ciudad de tres culturas que floreció en el siglo XI. De ese antes sólo conservamos actualmente algunos restos en el
Aljafería, donde comenzaremos el recorrido.
Nos situamos en el palacio. Hemos de figurarnos unos alrededores diferentes, con jardines, huertas y acequias. El palacio, construido en el siglo XI, fue en un principio una finca de recreo del rey Abu Yafar al-Muqtadir. Tiene influencia de los palacios Sirio-Omeyas del desierto. Había un patio abierto rodeado de arcos y tenía un pequeño oratorio que todavía se conserva. El resto del conjunto es cristiano: Palacio de Pedro IV (siglo XIV) y el suntuoso Palacio de los Reyes Católicos (XV). Tras la Reconquista, la Aljafería se convirtió en residencia real.
De la Aljafería seguimos por la calle San Pablo y hacemos un alto en su
Iglesia de San Pablo para admirar su torre octogonal del siglo XIV, aunque el cuerpo superior es del XVII. En el interior, con tres naves, destaca el retablo mayor de Damián Forment, de 1515, en madera.
Seguimos por la calle San Pablo a lo largo de la ciudad medieval hasta el
Mercado Central, antigua Plaza del Mercado. Allí cruzamos por el interior del mercado, pasamos las
murallas romanas y, frente al
Ebro, vemos la
Torre de la Zuda, levantada sobre uno de los torreones del muro romano y que fue residencia de los reyes de Aragón hasta el siglo XIII.
De aquí cruzamos toda la
Plaza del Pilar hasta el final, donde se levanta
La Seo, que fue originalmente construida en estilo románico (se conserva la parte inferior de los ábsides) y posteriormente ampliada (XIV) en estilo gótico y mudejar (impresionante muro mudejar del exterior). Tambien hubo obras y ampliaciones en el edificio durante los siglos siguientes. Detrás de la Seo vemos la Casa y el
Arco del Deán, del siglo XIII, aunque el actual corresponde a la restauración efectuada en el siglo XVI.
Cruzando la calle
San Vicente de Paul y tomando la calle Mayor, acabaremos el recorrido en la
Magdalena, iglesia del siglo XIV con hermosa torre mudejar que nos recuerda a las famosas torres de Teruel, de las que es contemporánea.
Carlos Gines
Recorrido Renacentista El siglo XVI fue un siglo de esplendor para la ciudad. Sus 25.000 habitantes la convertían en la cuarta ciudad de España. De esta epoca se conservan varios palacios, que solían tener tres plantas y un sótano. En la planta baja estaba el patio en torno al cual se distribuian las habitaciones. El patio tenía dos pisos, el inferior con columnas, el superior con arcos. En la planta baja estaba la cocina y las habitaciones de los criados y en la planta superior los salones y habitaciones de los dueños.
Comenzaremos el recorrido en la Plaza del Pilar, en
La Lonja, construida en el siglo XVI como lugar de mercaderes. En el exterior, el edificio, en ladrillo, se divide en tres cuerpos pero el interior sólo tiene uno. Destaca el escudo de Carlos V con el toisón de oro.
De la Lonja nos dirigimos a la cercana calle Dormer, donde encontramos dos palacios del siglo XVI, la Casa Huarte y la Casa de Miguel Donlope, con interesantes fachadas. Los balcones que vemos son añadidos posteriores, generalmente del siglo XVII, pues en el siglo XVI no se construían balcones.
De la calle Dormer, cruzando la calle
Don Jaime I tomamos la calle Espoz y Mina. El Palacio Aguilar es del siglo XVI y alberga actualmente el
Museo Camón Aznar. Este palacio siguió el modelo del desaparecido palacio de Gabriel Zaporta y tiene un bonito patio.
Tomamos la calle
Alfonso, la cruzamos y nos dirigimos a la plaza San Felipe, donde se halla el Palacio de Argillo, que aunque es del siglo XVII sigue los modelos creados en el siglo anterior. Actualmente es sede del
Museo Pablo Gargallo.
De la plaza de San Felipe, por la calle Alfonso, nos dirigimos al
Coso, calle principal donde la nobleza prefirió construir sus palacios en el siglo XVI. Vemos dos: el
Palacio Morata, en cuya fachada aparecen dos gigantes (Hercules y Teseo) y el Palacio de Sástago, actualmente usado como sala de exposiciones.
Tomamos el
paseo de la Independencia y, casi al final a la izquierda, vemos el portal plateresco de la
Iglesia de Santa Engracia, único resto de lo que fue monasterio, construido en el siglo XVI. Para terminar el recorrido iremos a la sede central de Ibercaja, en cuyo interior se encuentra el
Patio de la Infanta, considerado como el mejor patio renacentista de Zaragoza y conocido como "Espejo de Patios" zaragozanos.
Recorrido Pilar-Parque Comenzaremos en la monumental
Plaza del Pilar, tambien conocida como Plaza de las Catedrales, que es una de las mayores plazas de Europa, y seguiremos por la típica calle Alfonso I, abierta el siglo pasado para que se pudieran ver las cúpulas del Pilar desde la calle del Coso. Desde el Coso, girando a la izquierda, vamos a la
Plaza España, llamada centro de la ciudad, el punto cero. Desde aquí nos dirigiremos hacia el sur de la ciudad a lo largo de sus avenidas principales, que se encuentran arboladas y siempre están animadas y concurridas.
Caminamos a lo largo del
paseo de la Independencia, avenida principal de la ciudad, zona comercial y bancaria de Zaragoza, hasta la
Plaza Paraíso, cruce importante de avenidas. Cruzamos esta plaza tras admirar la fachada de la antigua Universidad de Medicina y Ciencias, con su escalinata, estatuas sedentes y medallones, y tomamos la
Gran Vía. Esta avenida tiene una parte peatonal interior y está flanqueada por plátanos, árboles abundantes en la ciudad. Transcurre a lo largo del río Huerva, afluente del Ebro, que es visible a la izquierda, al final de la Gran Vía.
Cruzamos la avenida Goya y seguimos caminando a lo largo de la prolongación de la Gran Vía, el paseo Fernando el Católico, que tambien posee una parte central peatonal, igualmente fanqueada por plátanos. A mitad del paseo Fernando el Católico se encuentra la
Plaza San Francisco, muy arbolada, con el
monumento al rey de Aragón Fernando II el Católico. A la derecha vemos el
Campus Universitario. Los bancos que se hallan en toda la plaza nos invitan al descanso, pero seguiremos caminando hasta el final del paseo.
Una nueva plaza se abre ante nosotros, pero giramos a la izquierda y nos adentramos en el
parque Primo de Rivera, el más grande de la ciudad. Aquí hay un pequeño recorrido de 1,5km aproximadamente, que es el que sigue un pequeño tren y la mayoría de los que practican
jogging, bordeando por la derecha el jardín botánico y regresando por la avenida de San Sebastián, entre fuentes, setos y parterres.
Este recorrido es en su totalidad muy agradable, dura más o menos una hora, y para aquellos que quieran estar más tiempo hay a lo largo de el muchos bancos y, más importante quizás, muchas terrazas.