Lugares de interés
Recorrido 1: Senderismo y montañismo Para los amantes de la naturaleza en su más pura expresión, y para los que creen que disfrutarían al escalar los altos macizos montañosos a traves de senderos colmados de historia y de una real belleza, Santiago de Cuba ofrece la oportunidad de conocer la cúspide más alta de la cordillera, La Gran Piedra. Para ir allí hay que llegar hasta las Guásimas y, desde el propio Prado de las esculturas, comenzar a subir por carretera los 1.226 metros de altura que tiene esta montaña. Es una ascensión impresionante que se hace por una carretera inteligentemente proyectada y construida bordeando precipicios y riscos. Los manantiales que brotan de las entrañas de la tierra, los helechos que hablan de la prehistoria, el rumor del curso del río Carpintero, son parte de un paisaje que retribuye cualquier aprehensión antes de llegar junto al gigantesco bloque de brecha volcánica que los científicos calculan pesa más de setenta mil toneladas. En lo que es la base del monumento petreo, hay un hotel sui-generis: entre pinos y plantas ornamentales. La temperatura oscila entre los 18 grados C y los 20 grados C.
La Sierra Maestra es la formación geológica "más jóven" del país, del período del Holoceno, y tiene unos 240 km de longitud y entre 10 y 40 km de ancho. Al norte de toda la costa, dispone de una veintena de elevaciones que rebasan los mil metros de altura. Entre ellos se encuentra el Pico Real del Turquino, con una elevación de 1.974 metros que, custodiado por los picos Cuba y Suecia, es la más alta de Cuba. Montaña adentro, esta serranía está cubierta de bosque vírgenes de maderas preciosas.
Aquí en la Gran Piedra, encontrará el jardín La Idalia donde se cultivan flores exóticas de una belleza indescriptible. Si llega a este lugar, pida que le muestren la flor "Ave del Paraíso", una de sus producciones más reclamadas.
Muchos de los franceses que, huyendo de la Revolución Haitiana, recalaron en las costas santiagueras a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, se asentaron en las montañas orientales y fundaron haciendas cafetaleras. La Isabelica, es una de estas haciendas. Está ubicada a dos km al este del hotel de La Gran Piedra en el mismo firme de la cordillera a 1.150 metros sobre el nivel del mar, y en ella se muestran objetos de inmuebles originales de los franceses que habitaron estos lugares hace más de dos siglos. Es un museo etnográfico, dividido en siete salas expositivas.
No lejos de aquí se encuentra El Uvero, poblado serrano que antes de 1959 fue aserradero y punto de embarque de una compañía maderera que explotaba indiscriminadamente los bosques sierra adentro. Pasó a la historia cuando fuerzas del Ejercito Rebelde atacaron el cuartel que el ejercito de Batista aquí tenía y lo tomaron exitósamente.
Para llegar al "estribo" del Turquino y escalarlo -cosa que hay que hacer necesariamente con guías, localizables en Río Las Mulas o en los hoteles de la zona- hay que andar un tramo vial complejo por los sitios conocidos como Bella Pluma y Potrerillo, hasta llegar a Las Cuevas del Turquino, donde el firme es accesible. Ahí debe comenzar la ascensión hasta El Alto de la Emajagua, El Caldero (más de mil trescientos metros), al Paso de los Monos, el Paso de las Angustias o El Cadete, el Pico Cuba (1862 mts) donde hay que hacer un obligado descanso, y por último, El Pico Real del Turquino, cuya cúspide está rematada por un busto del Heroe Nacional Jose Martí. Será una ascensión inolvidable que se recomienda hacer siempre en la mañana y en invierno para evitar el sol abrasador del verano.
Y para los que gustan de la ecología de montaña selvática, está El Saltón, un hotel enclavado en el corazón mismo de la Sierra Maestra.
J.R
Recorrido 2: Histórico Santiago de Cuba es historia desde su nombre y no existe piedra, muro, calle, esquina, escalera o casa que no pueda relatar toda una historia particular llena de protagonismo, lucimiento y belleza.
Desde cualquier lugar que el visitante escoja como punto de partida, no estará jamás ni en el principio ni en el final, sino más bien en el tiempo y el espacio donde tuvieron lugar los hechos. Es difícil enmarcar toda la historia de esta ciudad en un recorrido; es imposible. Podríamos pues, de manera caprichosa, proponer un paseo comenzando por la
Casa de Velázquez (La), donde confluyen las calles Aguilera y Felix Peña, cuyo frente abarca la mitad de la cuadra y donde se dice estuvo en la planta baja la Casa de Contratación y Fundación de la Corona y en la superior, la residencia de Diego Velázquez. La imagen que hoy presenta esta casa, considerada como la más antigua de la Cuba colonial y probablemente de America, tiene una gran influencia mudejar, con techos de alfarjes muy decorados y considerados únicos en la ciudad. La casa se abrió al público como Museo de Ambiente Histórico Cubano el 30 de noviembre de 1970.
Si seguimos por la calle Felix Peña, ocho cuadras más arriba, en la calle Los Maceos No.207, encontraremos la casa natal del Mayor General Antonio Maceo y Grajales, el más grande y legendario de los combatientes revolucionarios cubanos. La casa museo fue declarada Monumento Nacional en 1978. Se construyó entre 1800 y 1825, siendo uno de los mejores exponentes de la sencilla arquitectura colonial de las familias de pocos recursos económicos de la ciudad y en la que las tecnicas criollas dan su singular toque. En las cinco primeras decadas del siglo XX fue centro de conspiraciones revolucionarias.
Muy cerca de aquí se encuentra el
Museo Municipal Emilio Bacardí Moreau. Este es el primer museo público que distingue al país, desde febrero de 1899. Don Emilio, hombre de reconocida cultura, fue un combatiente anticolonialista y, debido a ello, sufrió prisión y destierro. Fue el primer alcalde que tuvo la ciudad, además de senador de la República. Nació en mayo de 1844 y falleció en agosto de 1922, no pudiendo ver la terminación del nuevo edificio del museo que lleva su nombre y que es una de las edificaciones eclecticas más regias de la ciudad, donde se atesoran valiosas colecciones de arte, historia y arqueología.
Volviendo los pasos sobre la calle Felix Peña (Santo Tomás), en el No. 352, esquina a General Portuondo (Trinidad), hallaremos el edificio que, construido a mediados del siglo XVIII, constituye uno de los ejemplares más significativos de las edificaciones de "corredor esquinero" y donde residió Antonio (Tony) Alomá, joven revolucionario que cayó combatiendo junto a Pepito Tey y Otto Parellada el 30 de noviembre de 1956 cuando la ciudad se alzó en armas para apoyar el desembarco de los expedicionarios del Granma.
No muy lejos de la antigua Plaza de Armas, hoy Plaza Marte, en la esquina de Aguilera y Padre Pico, se encuentra lo que en la colonia fue un lugar importante de la ciudad, del que la historia recoge espeluznantes narraciones y anecdotas acerca de las humillaciones, vejaciones, torturas y crímenes que aquí se cometieron contra mujeres y hombres patriotas. El edificio fue construido como prisión en 1845 y, a causa del paso del tiempo, ha tenido que ser restaurado varias veces.
La historia es el más grande patrimonio del santiaguero, la que hizo y la que hace; muestra de ello es el edificio al estilo pre-barroco presente a finales del XVIII e inicios del XX, hoy Museo de la Clandestinidad, con exposiciones permanentes de las acciones realizadas en las ciudades por el movimiento 26 de Julio, El Partido Socialista Popular y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo.
J.R
Recorrido 3: Cultura y Música El carnaval es la institución cultural viva más antigua del país. Su nacimiento se pierde en el transcurrir de los siglos. Se sabe que germina en el asueto que daban los esclavistas a sus dotaciones para la celebración del día de los reyes (6 de enero) o el Santo Patrón de la ciudad, según la Liturgia Católica Romana. El carnaval de Santiago es el más colorido y vigoroso de la nación. Otro de los orgullos de la ciudad.
En la calle Heredia No.301, desde junio de 1983, en una extraordinaria casona colonial, existe el museo que recoge los orígenes del carnaval hasta nuestros días. Posee seis salas expositivas que muestran secuencias fotográficas, capas de comparseros y útiles de cabildo.
Siguiendo por Heredia hasta la calle Carnicería, encontraremos la casa de la UNEAC, donde se ofrecen tertulias, encuentros y talleres de todas las artes, incluidas las escenicas, en un ambiente netamente colonial.
El rico ambiente colonial de la cuadra de la calle Heredia, entre Carniceria y San Felix, se rompe por el monumental edificio de la Biblioteca Provincial Elvira Cape. En el edificio hay un área permanente para exposiciones de todo tipo y en sus patios se ofrecen actividades culturales diversas. Su fondo de libros raros y valiosos está abierto al público y la institución presta variados servicios.
La música es un componente esencial del espíritu santiaguero. La ciudad ha sido cuna de importantes músicos y generos musicales que han dado fama a la nación. A Santiago se le reconoce como la cuna del son, el bolero y del movimiento trovadoresco. En la esquina de la calle Heredia y San Felix, está la
Casa de la Trova que lleva el nombre de Jose "Pepe" Sánchez (1856-1928), considerado el iniciador de la trova cubana.
Para el visitante extranjero, la Casa del Estudiante (Heredia 204), es un sitio muy original porque lo mismo puede encontrar parejas de la tercera edad bailando el danzón (baile nacional), que grupos de niños o adolescentes interpretando obras de danzas modernas, rumba, en tanto que más allá, en sus amplios salones, se discurre sobre la literatura o la plástica.
La vieja iglesia Nuestra Señora de Dolores, por acuerdo de la Iglesia Católica y el Estado cubano, se convirtió en sala de conciertos, y es la sede oficial de la Orquesta Sinfónica de Oriente. La sala ha sido acondicionada para su fin y los especialistas nacionales y extranjeros aseguran que tiene una excelente acústica, por lo que se considera como la mejor del país.
Muy cerca de la calle Calvario en la acera norte de Enramada, se encuentra la sala teatro Nguyen Van Troi, que nació en los años 60. Esta es la sede de Cabildo Teatral Santiago, y escenario muy activo en los días de los numerosos festivales y concursos que se celebraron en la ciudad.
Muy abajo, transponiendo a la calle Padre Pico, está el Teatro Oriente, el de más antiguo historial en la ciudad. Fue inaugurado en julio de 1850 con una actuación de la celebre compañía de Jose Robreño. Hasta principios de la decada del 90 fue la sala de teatro más grande del territorio oriental.
La Claqueta es el nombre del rincón bohemio que se ha habilitado en los patios del cine Rialto, donde se puede pasar ratos agradables y disfrutar de la música tradicional cubana.
Y en la esquina de Hartmann (San Felix) y Castillo Duany (Santa Lucía), detrás del Museo del Ron, está la casona que la gente llaman El Palacio, un inmueble de enorme valor arquitectónico. En la actualidad funciona como centro de superación de la danza y de la compañía de Ballet de Santiago. Por su parte, el Ateneo Cultural (calle Santo Tomás No.755) es sede cada año del prestigioso evento teórico internacional "Cultura: tercer mundo, tercer milenio", de creciente participación, con ciclos de conferencias, talleres poeticos y plásticos.
Recorrido 4: Guía de Compras En Santiago de Cuba, como en el resto de la isla, existe una excelente selección de rones y tabacos finos. La fábrica de tabacos Cesar Escalante es un buen punto de partida para iniciar este tour de compras. Ubicada frente al puerto de la ciudad en la avenida La Alameda, allí podrá recorrer las premisas donde se elaboran varias marcas famosas de tabacos cubanos, además de la oportunidad de efectuar una visita guiada con detalles del proceso de manufacturación de los habanos. A la salida, puede dirigirse a la Casa del Habano, justo al lado, donde podrá comprar sus tabacos empacados en bellas cajas de madera fina.
En la misma avenida Alameda se encuentra situada la fábrica de ron Caney, donde antaño se producía el conocido ron Bacardí. Aquí podrá disfrutar de un completo tour donde se explica la destilación de uno de los productos cubanos por excelencia: el ron. La fábrica produce nueve millones de litros al año para la exportación y una mínima parte se dedica al consumo interno.
En la calle Enramada, la más comercial de Santiago, encontrará un gran número de tiendas que ofrecen productos varios, desde ropa, libros, artesanías, flores hasta artículos de tocador, además de supermercados.
El Bazar Raíces, en la calle 8 entre 11 y B, ofrece una amplia selección de artesanías típicas de la región, así como artículos en cuero y bisutería. En el
Museo Municipal Emilio Bacardí Moreau en Pío Rosado y Aguilera, hay una tienda de la cadena cubana Artex, que ofrece souvenirs con la imagen del Che Guevara, postales, CDs y cassettes de música tradicional y nueva trova cubana.
En el
Parque Cespedes hay un conjunto de tiendas varias, en las que se ofrecen artesanías, rones, tabacos, música, etc. La más completa de ellas es la de la cadena Caracol, en los bajos del hotel Casa Granda.
Para los amantes del arte contemporáneo, está la galería de Oriente, al lado del
Hotel Casa Granda que, además de ser una bella edificación de principios del siglo XIX, presenta una interesante exhibición de arte santiaguero. La galería de arte Universal al lado del
Hotel Las Americas en calle Terrazas y M tiene una buena selección de arte cubano contemporáneo y es un buen lugar para adquirir obras de arte a buen precio.
En la calle Heredia frente al Parque Cespedes, está la librería Internacional con un buen surtido literario, que a veces incluye CDs y cassettes de música tradicional cubana. En todos los hoteles de la ciudad hay tiendas que ofrecen una selección similar de productos. Tambien hay oferta de artesanías, música, etc. en cada centro de atracción turística de Santiago y sus alrededores.