Introducción
Acapulco de Juárez siempre se ha caracterizado por su impacto turístico, nacional e internacional. Protagonista en cientos de películas, favorito de conocidas luminarias del Hollywood de los cincuentas y sesentas, atractivo para los empresarios hoteleros e inversionistas y actualmente, destino de fin de semana de los capitalinos en busca de sol y mar.
Uno de los principales atractivos permanece impávido ante el paso del tiempo, el Acapulco tradicional continúa siendo un paseo ideal, donde puede visitar el
Fuerte de San Diego, el cual sirvió como protección ante los ataques de peligrosos bucaneros en el tiempo de los piratas; la Isla de la Roqueta, con su Aca-Zoo, un pequeño zoológico con algunas especies locales;
El Zócalo con su característica
Catedral de curiosa arquitectura;
La Quebrada y sus osados clavadistas o bien, las
Playas de Caleta y Caletilla populares entre los lugareños. Las actividades en este distrito resultan ser divertidas y económicas.
La Zona Dorada, uno de los distritos más amplios de Acapulco, se extiende por toda la Avenida Miguel Alemán llamada tambien Costera, en esta zona, comparada en algunas cuadras con Sunset Boulevard, se encuentra un gran número de exclusivas tiendas tales como Guess, Pepe Jeans, Peer, Benetton y Jean Pierre; restaurantes como el Baby Lobster, La Mansión o el
Suntory,y algunos hoteles de cuatro estrellas.
Si viaja por la carretera panorámica a lo largo de la Bahía, con rumbo hacia la Quebrada encontrará un distrito llamado Pie de la Cuesta, un pequeño pueblo de pescadores famoso por ofrecer uno de los más bellos espectáculos naturales que el ser humano puede presenciar: La puesta de sol. Por increíble que parezca, algunos turistas se transportan hacia allá desde cualquier punto de Acapulco para disfrutar de este goce visual. El mar es abierto, por lo que el oleaje no permite nadar, pero se presta para otras actividades como la mera contemplación, una lunada bohemia con los amigos o degustar algún platillo del menú del Restaurante Tres Marías o el Villa Rubí.
Puerto Marques es el otro distrito que goza mayormente del encanto natural y los paisajes de postal. En esta zona se ha venido desarrollando la infraestructura turística a grandes pasos, se tienen proyectados varios hoteles y marinas para su próxima construcción en este distrito, en actual transformación. Uno de sus atractivos es el mercado de mariscos, que se encuentra a lo largo de su playa.
Una de las regiones más exclusivas, con playas privadas y gigantescos hoteles a todo lujo es Punta Diamante, uno de ellos es el Camino Real y parte del desarrollo
Las Brisas compuesto por hoteles y condominios. Estos lugares ocupan las playas de Pichilingue lejos del Pueblo y la Costera Miguel Alemán, por lo que estos hoteles cuentan con todos los servicios y son sede de varios congresos, simposios y eventos. Existen algunas tiendas y almacenes en los alrededores tales como
Costco antes Price Club.
Hacia el aeropuerto internacional, se ubica la zona de complejos hoteleros y desarrollos
all inclusive como el
Hotel Princess, el
Mayan Palace (Vidafel) y
Tres Vidas, hacia la
Laguna de Tres Palos. El mar abierto está presente en estas playas lo que las hace ideales para la práctica de deportes como el Surf y poco convenientes para el nado. A lo largo de la playa se encuentran distintos locales comerciales donde se pueden conseguir platillos exquisitos muy típicos que sólo ahí podrá degustar. Tal es el caso del pescado a la talla, recien sacado del mar y bien sazonado.
Ya sea el Acapulco viejo que deslumbró a Elizabeth Taylor o el nuevo con sus enormes cadenas hoteleras, tiendas de lujo, restaurantes temáticos y concurridas discotecas el turismo sigue visitando la Bahía con el mismo entusiasmo de hace años. Si usted lo visita, pruebe un poco de ambos, seguramente regresará una y otra vez.