Historia
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El extremo oriente de la península de Yucatán, al sur de la República Mexicana, se conecta directamente con el mar Caribe y es conocido como la Riviera Maya, dada la influencia de esta conocida cultura prehispánica a lo largo y ancho del territorio, desde Punta Brava hasta Punta Allen. La parte norte de la Riviera, ostenta el enorme desarrollo de infraestructura turística, mientras que al sur se ubican pueblos pequeños y pintorescos rodeados por playas semivírgenes. En la zona sur se localiza la colosal barrera de arrecifes de coral, la segunda en tamaño a nivel mundial, conocida como el Gran Arrecife Maya. Tambien está el ecosistema selvático, de vegetación exótica, que constituye una ventana a la biodiversidad de las especies animales mexicanas. El sur es famoso por sus ríos subterráneos, pozas o cenotes sagrados y cavernas en el fondo marino. Ya que fue precisamente en la península de Yucatán donde floreció la cultura maya hasta la llegada de los españoles en 1519, la zona es sumamente rica en influencia maya. Más de 1.200 sitios arqueológicos están a sólo unas horas de carretera de Cancún. Muchos de ellos han sido restaurados, mientras otros continúan escondidos entre la maleza. Cancún alberga ruinas que datan del siglo XII y pueden realizarse excursiones de un día a sitios como Tulum, Cobá y ChichenItzá, para apreciar los vestigios de una de las culturas más avanzadas del mundo. En el periodo postclásico (1000 a 1500 dC), la península era un importante centro de comercio y religión. La
zona arqueológica de Tulum constituía una fortaleza a las orillas del mar Caribe; la playa del Carmen era conocida con el nombre de Xaman-Ha y el actual parque ecológico Xcaret era conocido como Puerto Pole. La ciudad más importante se conocía como Cobá, con un total de 50.000 habitantes. A la llegada de los españoles, en 1519, las ciudades mayas más importantes como Chichen Itzá y Uxmal ya habían sido abandonadas, pues las guerras y conquistas entre otras etnias, el agreste clima y los peligros de la selva -aunados a la frecuente amenaza de huracanes- hacía difícil que prosperaran.
Xel-Hapasó a la historia como el primer lugar de asentamiento europeo. Durante la colonia, el crecimiento demográfico fue una difícil tarea, pues al estar cerca de mar abierto los ataques piratas eran frecuentes y dificultaban el acceso a tierra firme. Si llegaban, la selva se encargaba del resto, por lo que la península se mantuvo inexplorada por mucho tiempo. En 1967, el gobierno mexicano reconoció la importancia del turismo como elemento activo de la economía del país y propuso a Cancún como fuerte candidato para recibir inversión extranjera y generar una importante infraestructura hotelera y de entretenimiento, ya que su belleza natural rebasaba el sueño de cualquier viajero. Los primeros hoteles que se construyeron en los años 70 fueron el Palacio Maya y el Club Med. Actualmente la isla se divide en tres áreas: la ciudad o pueblo de Cancún, con un promedio de 300.000 habitantes y una infraestructura popular y carente de lujos; la reserva ecológica, constituida por lagunas, selvas y manglares, y la zona hotelera, una isla en forma de 7 que concentra la mayoría de los hoteles y centros comerciales. Se tienen previstos dos nuevos megaproyectos: Puerto Cancún, al norte de la marina con 1500 espacios, complementada con un desarrollo turístico, y el complejo Malecón Cancún, alrededor de una laguna. Cancún cuenta con más de 25.000 habitaciones de hotel, 200 restaurantes y varios centenares de tiendas. Existen carreteras de acceso a la selva que van de calles pavimentadas a caminos de terracería. Cancún es polifacetico y reúne los atributos naturales de un paraíso caribeño, la selva y las comodidades de hoteles cinco estrellas, gran turismo y de categoría especial de distinción, enmarcados por los vestigios de una de las civilizaciones más avanzadas del mundo antiguo.