Lugares de interés
Recorrido I por el Casco Viejo Situado en la margen derecha de la ría y declarado conjunto histórico artístico en el año 1972, el
Casco Viejo bilbaíno está considerado como el núcleo germinal de la ciudad. Comprendido entre el puente de
San Antón y la San Nicolás de Bari, y entre la Ribera y la calle Ronda, este entramado urbano de calles y callejuelas es históricamente la zona más rica de la villa. Punto fundamental de actividad comercial, el Bilbao antiguo te ofrece un recorrido a traves de un paisaje entrañablemente urbano y pintoresco en el que destacan sus iglesias, pequeñas calles y palacios. Dejando atrás al
Ayuntamiento de Bilbao, un edificio de estilo eclectico e inspiración neoclásica perteneciente al siglo XIX, puedes iniciar tu visita desde el
Paseo del Arenal, un bello espacio ajardinado en el que destaca el templo dedicado a
San Nicolás de Bari, patrón de los navegantes y perteneciente al siglo XVIII, en el que sobresalen los elementos barrocos de su portada, frontón y esbeltas torres gemelas. Al otro extremo de El Arenal y pasando el puente del mismo nombre se encuentra el
Teatro Arriaga, un esplendoroso edificio neoclásico modernista, desde el que dirigirte por la calle Bidebarrieta hasta la
Catedral de Santiago, patrono de la villa desde 1643. Pero antes de contemplar este bello templo, puedes hacer un alto en el camino para visitar la
Biblioteca Municipal de Bidebarrieta, un edificio de notable interes construido en 1888. Al final de la calle te espera uno de los edificios más importantes del gótico vizcaíno, la
Catedral de Santiago, cuyas obras se iniciaron en 1379 y del que destaca su magnífico pórtico renacentista abovedado sobre grandes pilastrones. Entra por la calle Correo, una de las más comerciales, a la
Plaza Nueva, un gran recinto neoclásico de planta rectangular que fue abierto en 1849 y que hoy en día es una de las zonas de esparcimiento más concurridas del casco antiguo.
Recorrido II por el Casco Viejo En la
Plaza de Miguel de Unamuno destaca el monolito dedicado al pensador bilbaíno, desde la cual puedes ascender hasta la basílica de
Santa María de Begoña por las
Calzadas de Mallona. Este santuario, erigido en el año 1519 sobre una antigua ermita, es uno de los más significativos para los vizcaínos que se acercan hasta allí para venerar a su Patrona. De vuelta a la Plaza de Unamuno, enseguida te encuentras en la calle de la Cruz, con el conjunto formado por la iglesia de los Santos Juanes, perteneciente a la primera etapa del barroco vizcaíno, en el que se integran las instalaciones del
Museo Vasco, donde puedes conocer un poco más el modo de vida de los vascos. Desde aquí te diriges por la primera de las históricas
Siete Calles del Casco Viejo, la calle Somera, hacia una de las imágenes más emblemáticas de Bilbao, el conjunto formado por la
Iglesia de San Antón y su puente. Una pequeña iglesia de planta de cruz griega y un puente de dos arcos que configuran una de las estampas más típicas de la ciudad. Junto a la iglesia de San Antón, se encuentra el
Mercado de La Ribera, un gran espacio cubierto que conoce a diario una gran actividad y donde es posible adquirir frutas, pescados o carnes de incomparable calidad. Desde aquí basta con adentrarte por cualquiera de las míticas calles del Casco Viejo, una elección en tus manos para disfrutar de un recorrido con sabor a historia, y sobre todo impregnado de vida urbana.
Recorrido I por El Ensanche El denominado Ensanche bilbaíno, tambien conocido como el Bilbao moderno, se integra dentro del "Plan del Ensanche de Bilbao" aprobado en el año 1876 y que pretendía iniciar al otro lado de la ría la expansión de una ciudad que se estaba quedando sin espacio en el Casco Viejo. Puedes comenzar el recorrido a partir del puente del Arenal, que conduce hasta la calle Navarra donde se encuentra el edificio que acoge la sede de la
Sociedad Bilbaína, un selecto club al más puro estilo ingles que cuenta con un bello edificio con gran nobleza decorativa exterior e interior. Muy cerca, la figura del fundador de la villa, Don Diego López de Haro preside la vida de la ciudad desde la
Plaza Circular. Una plaza en la que entre otros puedes admirar singulares edificios como el de la Estación de Abando, principal terminal ferroviaria de la ciudad, o el rascacielos de corte moderno que alberga al Banco Bilbao Vizcaya. Aquí arranca la arteria principal de Bilbao, la
Gran Vía, donde empezarás a admirar los edificios de los principales establecimientos bancarios de la villa. Desviándote hacia la derecha se encuentran los Jardines de Albia, plenamente integrados en la vida urbana y en cuyos alrededores se alzan, entre otros, el palacio de Justicia y el edificio que alberga el Partido Nacionalista Vasco, denominado como "Sabin Etxea", y junto al cual se erige el templo de
San Vicente Mártir, de estilo gótico tardío, aquí llamado gótico vasco. De vuelta a la Gran Vía, el majestuoso palacio de la
Diputación Foral de Vizcaya, de principios de siglo XX y de cuya profusa decoración de la fachada destaca su tratamiento almohadillado.
Recorrido II por El Ensanche La
Plaza Moyua, fue reinaugurada en 1997 e inspirada en la línea formalista de los jardines franceses y está rodeada por importantes edificios como el que pertenece al
Hotel Carlton o el que acoge hoy en día al Gobierno Civil, el
Palacio de Chávarri. Resulta llamativo desde cualquiera de sus ángulos este palacio construído alrededor de 1894 y que corresponde a la estetica del neorenacimiento flamenco. Cercana a este edificio de singular belleza se encuentra la calle Alameda Rekalde, en cuyo tramo inicial destaca la presencia de la
Casa Montero, uno de los escasos ejemplos de estilo modernista que puedes encontrar en Bilbao y que es conocida como "La Casa Gaudí" por su similitud con las obras del artista catalán. Al final de la calle, aparece la figura desafiante del
Museo Guggenheim Bilbao. A orillas de la ría se alza, atravesado por el puente de La Salve, esta gran mole de titanio de curvas e imposibles paredes que albergan en su interior las más importantes muestras de arte moderno. En el tramo que va hasta la plaza del Sagrado Corazón, lugar donde finaliza la Gran Vía, destaca la casa
Sota, un soberbio edificio residencial edificado en 1919 por el arquitecto Manuel María de Smith, desde el cual puedes dirigirte al principal pulmón de la ciudad, el
Parque de Doña Casilda, diseñado siguiendo modelos franceses. En este destaca el denominado estanque de los patos, además de su fuente cibernetica que combina luz y sonido dentro del estanque de la pergola. En uno de los extremos del parque está ubicado el
Museo de Bellas Artes de Bilbao, una importante pinacoteca que posee obras de arte clásico y contemporáneo. Al otro lado del parque se encuentra el
Palacio de Congresos y de la Música, cuyo diseño imita el casco de un barco manteniendo así el espíritu de los antiguos astilleros bilbaínos. Frente a el, la plaza del Sagrado Corazón pone punto final a este recorrido por el Ensanche bilbaíno, no sin antes haberte acercado al
Estadio de Fútbol de San Mames, un edificio conocido por todos los bilbaínos como "La Catedral", junto al que se encuentran los pabellones que conforman la Feria Internacional de Muestras de Bilbao.