Lugares de interés
RECORRIDO HISTÓRICO POR BUENOS AIRES A Buenos Aires se la descubre adentrándose por completo en sus recovecos: entre el salpicado de sus baldosas flojas, e imbuyendose en el ensueño de sus lujos y sofisticaciones. Buenos Aires tiene, la ciudad es amalgama de las ambiciones de aquellos europeos que encontraron refugio en estos pagos. Forjando una creatividad sin límites, nos dejaron un paisaje desvelado que nos sumerge hasta el asombro en cada paso que se va dando.
Fundación La cuna de la ciudad está circundada , sin duda, por la
Plaza de Mayo. Cada cuadra contiene una pedazo esencial de la idiosincrasia argentina. La
Casa de Gobierno, la
Catedral Metropolitana y el Banco de La Nación Argentina se abren paso entre el destierro y lo añejo para mostrar un presente de fundación perenne en este suelo. Cercanos a la Avenida de Mayo, está el antiguo edificio del diario La Prensa y tomando la entrañable calle Bolívar, aparece la
Iglesia de San Ignacio. Continuando por la calle Moreno, se halla la famosa
Manzana de las Luces. Un alto en el camino conviene hacerlo sentado en la osadía de las sillas que ocuparan Borges, García Lorca, Gardel u Ortega y Gasset. Se trata de las mesas del
Cafe Tortoni.
Caminito, barrio de pinceladas y acuarelas, La Boca, una pasión tambien futbolera. Barrio de “tanos” y de tangos. Sueños de artistas que merodean sus veredas junto al puerto abriendose paso hacia la
Vuelta de Rocha. La Plaza Dorrego es el lugar donde detenerse a ser uno mismo bailarín y artesano, porque allí está el arte de los improvisados.
Entretenimiento El entretenimiento ineludible para un domingo típicamente argentino comienza con una ronda de carne asada en alguna parrilla, para luego presenciar un partido de fútbol y terminar en alguna pizzería para brindar o consolarse según los favoritismos a los que nuestro equipo nos obliga. Con los históricos goles de Diego Armando Maradona en el recuerdo, los amantes del fútbol acuden en desenfreno al evento deportivo más popular de la Argentina. Nada ni nadie es tan masivamente proclamado y vociferado como un enfrentamiento
River-Boca... el clásico de los clásicos irrumpe en la pantalla y en el papel con más fuerza que cualquier otro hecho y la ciudad se paraliza ante “la mitad más uno” triunfal.
Arte y Cultura Desde la elegante
Plaza Francia, pegado al cementerio donde los yacen tantos íconos populares - Perón, Evita, Ringo Bonavena, Sarmiento, un popurrí para todo gusto en la sabiduría nunca perdida de los muertos. Allí está el
Centro Cultural Recoleta con sus muestras siempre sorpresivas e innovadoras. Hacia el sur, ese punto cardinal tan nuestro..., está plantado el centro de exposiciones más sofisticado, el
Palais de Glace. Bajando hacia el río se erige el Museo Nacional de Bellas Artes, pero antes vale la pena un cafe en la vereda de La Biela para entender de que se trata ser argentino o habitar en esta tierra. Otra alternativa es comenzar caminando por la calle Uruguay hacia la
Avenida Corrientes, sí, esa que nunca duerme: recorrer las tumbas de libros viejos, incunables y talentos. Encontrar infaltables exposiciones de la zona se hacen presente en el trayecto: fotografía y pintura, además de teatro de primer nivel a buen precio.
Compras en Buenos Aires Las zonas comerciales más tradicionales de las avenidas Corrientes, Santa Fe y peatonal Florida a las que recurrían los padres y abuelos en busca de vestimenta apropiada, lenta e inevitablemente dejan lugar a los mega centros comerciales diseminados en toda la capital. Hoy, la casa y el cuerpo se visten en un solo lugar. El apuro y el exceso de variedad acusa un profundo placer por recorrer los
shoppings center de la ciudad. Así es como el
Alto Palermo Shopping recibe a los visitantes desde todos los puntos cardinales y
Galerías Pacífico promete lo más sofisticado de cada rubro. Hay mega espacios para decoración, como
Buenos Aires Design y espacios especialmente dedicados a los niños, como el
Abasto de Buenos Aires, ideal para hacer comprar mientras los niños se divierten en el fabuloso museo temático del shopping. En el barrio de Belgrano, en pleno centro, en Barrio norte, en el barrio de Abasto... en toda área un centro comercial invita a los regalos y a los cafes en la pausa merecida. Sin embargo, hay quienes aún caminan las largas avenidas en busca de aquello que, antaño, las convirtiera en el paraíso de las compras y sin desilusiones encuentran el signo de distinción que detentaban.