Historia
Si desea conocer un poco más la historia de la Habana deberá comenzar por los museos y lugares de importancia en la Habana Vieja, especialmente por el Casco Histórico, que puede ser descrito como una madeja de callejuelas estrechas tejidas desde el mar hacia la parte moderna de la urbe. Este puerto fue conocido primero con el nombre de Carenas, hasta 1519 en que fue trasladado a la villa de San Cristóbal, fundada por Diego Velásquez en 1514 en la costa sur de La Habana, donde la villa quedaría finalmente establecida con el nuevo nombre de La Habana. Es esta la historia que nos muestran las paredes del
Templete, minúsculo templo situado en unos de los laterales de la Plaza de Armas.
La
Plaza de Armas está circundada por importantes palacios y edificaciones, entre los que se encuentran el Palacio del Segundo Cabo, magnífico edificio colonial de cuatro pisos y el
Palacio de los Capitanes Generales, hoy un interesante museo en la única calle de adoquines de madera existente en la ciudad. En el centro de la plaza se levanta una estatua de Carlos Manuel de Cespedes. Tambien notará la presencia de un establecimiento de naturaleza única;
La Casa del Agua, donde se vende agua fresca de tinaja.
Muy cerca de la Plaza de Armas se encuentra la
Catedral, singular edificación que a pesar de tener una marcada similitud con las otras catedrales del continente destaca por su real asimetría. Las torres son diferentes, pero su mayor sorpresa será descubrir el ambiente gótico de su diseño interior. Su construcción fue iniciada por los jesuitas, pero el proyecto quedó interrumpido tras la expulsión de esta orden de los virreinatos españoles a mediados del siglo XVIII. Por ello, la construcción quedaría retrasada por larguísimas decadas, las que harían del proyecto barroco original una especie de cimiento de base.
Los continuos ataques de corsarios y piratas forzarían a los españoles a proteger la ciudad. A un costado del Templete, mostrándole un lado al mar, encontrará el Castillo de la Real Fuerza, una las muchas edificaciones que hicieran de la Habana de tiempos piráticos la ciudad más fortificada del Viejo Mundo. A su interior nos conduce un puente levadizo, que unía -sobre el foso- la puerta de entrada con tierra firme, y que permanecía levantado durante los ataques piratas. Actualmente es un museo de armas y tiene una sala que exhibe diferentes colecciones de artistas locales. En el nivel superior, en una terraza que mira hacia la bahía hallará un restaurante español. En la parte más alta del castillo se encuentra una torre vigía con una veleta de gran valor histórico,
La Giraldilla, replica de la conocida Giralda de Sevilla.
No lejos se encuentra el fuerte de
San Salvador de la Punta. Siguiendo por el Malecón llegará a otra importante fortificación, el Torreón de la Chorrera, nombre que tuviera el río que allí desemboca y que hoy se conoce como río Almendares. Del otro lado de la bahía podrá ver otras fortalezas de importancia como son el
Castillo de los Tres Reyes del Morro y el de San Carlos de La Cabaña.
En su recorrido notará la presencia de diferentes fragmentos de lo que fue la
Muralla de La Habana, demolida a principios del XX a causa de la rápida extensión de la urbanización habanera. Esta cerraba todas sus puertas a las nueve en punto cada día y para anunciarlo se hacía sonar un cañonazo desde la Cabaña. La escenificación de la ceremonia del Cañonazo es un singular atractivo que aún conserva la ciudad: en ella participan soldados vestidos con el uniforme español del siglo XVIII.
Si continuamos en dirección opuesta a la bahía llegaremos a Centro Habana, donde será importante visitar el
Capitolio Nacional, replica del de Washington y hoy sede de la Academia de Ciencias de Cuba. Tambien podrá visitar el museo de Bellas Artes que colinda con el museo del yate
Gramma y muy cerca del Museo de la Revolución, antiguo Palacio Presidencial.
Para seguir este recorrido sería aconsejable un paseo por el
Malecón hasta el Vedado, donde podrá visitar la Plaza de la Revolución con el
Monumento a Jose Martí, el que tiene 142 metros de altura. Es este el lugar de las grandes concentraciones y conmemoraciones cubanas. Muy cerca de la Plaza se encuentra el
Teatro Nacional de Cuba, el cual le agradará por su moderna construcción y jardínes.
Para aquellos admiradores de la buena arquitectura una visita al
Cementerio Colón será un paseo inolvidable. Un lugar lleno de maravillosas esculturas y piezas de mármol, considerado por muchos el de mayor valor arquitectónico en Latinoamerica.