Puntuación media:
Variedad es lo que caracteriza a este restaurante, en el que podemos degustar desde platos combinados, ensaladas y raciones, hasta sándwiches, carnes y revueltos. Con toda seguridad, encontraremos los mejores platos de la cocina salmantina. De su carta interminable, destacamos la tortilla gratinada de jamón y queso, el pastel de cabracho y sus chuletillas de cordero. La bodega es bastante amplia con mucho y bueno donde elegir. Amplio y confortable.
Me parece un local que se aprovecha de los turistas, carisimo para su servicio... y como me dijo el camarero: "Ya que no vas a volver al menos ahora te vacio la cartera".
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