He estado en Egipto en dos ocasiones y aún tengo ganas constantes de repetir. Para ir allí es preciso tener la mente abierta y olvidar en cierto modo de dónde provenimos. Tomad conciencia desde el primer momento de que ir allí supone un reto para los acomodados, los dependientes de la tecnología, los sibaritas, los amantes de la limpieza o la rutina de las grandes urbes megamodernas,... Cerrad los ojos justo antes de bajar del avión y pisar la arena y tened por seguro que cuando los abráis será el principio de una maravillosa aventura. Que no os abrume el calor, ni las carencias que a vuestro juicio encontréis (ellos son felices así, somos nosotros los que vemos prejuicios donde no los hay), que no os abrume la suciedad de sus calles, ni la ingenua locura de su bullicioso agetreo,...Símplemente vivid la experiencia en la seguridad de que sólo por poder ir ya sois gente privilegiada. ¿Un consejo?, no contratéis ninguna excursión, hecédlo todo por vuestra cuenta y la satisfacción del viaje se acrecentará enormemente. Nunca os fiéis de un guía por bueno que os parezca, los euros son más fuertes que su bondad. Dormid lo justo. INDESCRIPTIBLE.
Estupendo para: Playas, Buceo, Historia/Cultura, Vida nocturna, Presupuesto
Última visita: Julio 2007
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