En general se come bastante bien. Es un restaurante de platos tradicionales y muy de la tierra. Tiene muchos fans, sobre todo entre los jiennenses de pura cepa. El patio resulta muy bonito, aunque la decoración no me gusta demasiado (yo soy más moderna). Ofrece algún detalle curioso; por ejemplo, quiero recordar que una vez cené en una especie de mesa camilla cuadrada, con sus faldillas y todo, en pleno patio. Me resultó original. El trato es amable. Está ubicado en el casco antiguo. Por cierto, si quieren ir por allí, han de darse prisa, pues he oído que pronto desaparecerá, no sé si será cierto. Un saludo.
Estupendo para: Cena romántica, Grupos
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